Palo sin zanahoria: la mano dura de China hace que se cumplan sus órdenes a rajatabla
Sinkiang, una región especial en el mapa de China que periódicamente se convierte en dolor de cabeza para Pekín. En la provincia con frecuencia suenan lemas islamistas y separatistas que causan inquietud en las autoridades chinas. Quiera o no, Pekín debe lidiar con el problema para seguir con el control de esta zona de importancia transcendental.