Los niños de Siria juegan a adivinar si el siguiente avión les bombardeará
Los niños en Siria no juegan con videojuegos, ni intercambian cromos. En medio de la guerra, dos millones y medio de pequeños han abandonado Siria, pero en el país permanecen más de siete millones. Muchos no tienen acceso a la educación porque las escuelas han sido arrasadas. No hablan de exámenes ni de ciencia. Han hecho de la guerra un juego, juegan entre escombros y con armas, entre los muertos, entre la destrucción. ¿Qué se podrá esperar del futuro de unos pequeños que son capaces de ver con tanta naturalidad la muerte a su alrededor