“Los jefes tienen un poder casi total sobre los trabajadores, en el trabajo y fuera de él”
En los centros de trabajo de EEUU priman la jerarquía y la dominación sobre la democracia y la libertad. En EEUU, los empleadores ejercen un poder extraordinario sobre sus empleados. En el centro de trabajo, los trabajadores pueden ser vigilados por su empleador, ser obligados a hacer horas extra e incluso verse privados de las pausas para ir al baño (una restricción que, en un caso reciente, forzaba a los empleados a llevar pañales en el trabajo).