Una farmacia de Nueva York cobra más a los hombres para contrarrestar la tasa rosa
En pleno centro del Soho en Nueva York está la farmacia independiente Thompson Chemists. Su dueña, Jolie Alone, ha decidido que los hombres paguen más y así sientan lo que "sufre" una mujer a diario cuando tiene que desembolsar más dinero por el mismo producto de higiene. Es la llamada "tasa rosa" o pink tax. La tienda cobra un impuesto del 7 por ciento a los hombres en respuesta a la brecha de género en productos de higiene en Estados Unidos.