Dar la vuelta a la tortilla al meme racista
Nadie, en ningún momento, le preguntó qué pensaba ahora de sus propias palabras, si había entendido cuál era la gravedad de su comentario o si era consciente del racismo que rodeaba aquella historia. Evitaban el término "racista". Un racismo que ha servido para perpetuar la viralidad del vídeo atribuyéndole una lectura cómica. Uno de los colaboradores del programa incluso le pidió perdón, porque admitía haber reído de esa escena sin reflexionar sobre el drama personal que había detrás.