Una apuesta por la biodiversidad para bajar un grado la temperatura
La biodiversidad es la defensa natural más poderosa frente al cambio climático. Según Naciones Unidas, mejorar la capacidad de la naturaleza para absorber CO2 en la próxima década podría lograr la necesaria reducción de alrededor de un tercio de gases de efecto invernadero. También desempeña un papel fundamental en la adaptación y mitigación de los impactos del cambio climático, especialmente en las ciudades, donde vive la mayor parte de la población mundial y donde esta seguirá creciendo en el futuro.