2017, En defensa de la verdad histórica
Se intenta, con la aquiescencia de prácticamente todos los partidos, aplicar una Ley de Memoria Histórica que, lejos de suponer una magnífica oportunidad para terminar de cerrar las heridas que aún pudieran existir, ha venido a sembrar más odios, divisiones y dolor entre los españoles. Se está aplicando (aunque desde está Fundación estamos haciendo todo lo posible para evitarlo, con una batalla jurídica en la que estamos empeñando todo nuestro esfuerzo) una Damnatio Memoriae sobre el período 1936-1975, destruyendo monumentos