Sin embargo, en un momento dado nos trasladaron a un box contiguo, donde ya había una paciente acompañada por sus cinco hijos. El ambiente era muy ruidoso, con conversaciones en voz alta y videollamadas, lo que dificultaba el descanso. El personal sanitario intentó organizar la situación, pidiendo que redujeran el número de acompañantes y bajaran el volumen. Nos acusaron de racistas.
“No fallan las instituciones, fallamos como seres humanos”. "Sí hay salas disponibles, pero no nos las dan porque somos gitanos". Una simple pregunta: ¿Se hace un uso correcto y cívico de las instalaciones? ¿Cómo de fuerte será el patrón para que se tomen esas medidas tan rotundas? Seguro que los constantes abusos que vemos a diario en la sanidad pública, y de los que está prohibido hablar, no guardan ninguna relación. https://x.com/elespanolcom/status/2042181944130089296
El partido amistoso entre España y Egipto, disputado este martes en el RCDE Stadium de Cornellà-El Prat (Barcelona) ante 35.895 espectadores, dejó episodios de mal comportamiento en la grada, con cánticos de carácter racista y religioso y abucheos al himno del combinado africano.
Sostiene que "invisibilizó" su aportación a la ley del aborto porque su origen daba argumentos de crítica a la derecha. Los jueces admiten la denuncia y obligan al actual departamento de Ana Redondo a posicionarse
Los vídeos de las dos cámaras táser y del locutorio muestran que los agentes dispararon descargas en la zona lumbar, golpearon y sujetaron durante diez minutos al hombre, que habría entrado al locutorio muy alterado, pero sin que se hubieran producido amenazas ni golpes a los agentes, según se observa en las imágenes. Un informe encargado por la familia atribuye a la presión sobre cuello y tórax una contribución decisiva en su muerte.
La periodista Laura de Chiclana se atrevió a contar un secreto a voces que nadie se atreve a decir en los grandes medios de comunicación occidentales: Israel es un estado racista, y en los búnkeres antiaéreos solo se permite el acceso a judíos cuando hay ataques. Curiosamente, y a pesar de que la periodista lo vio con sus propios ojos sobre el terreno, el programa “Horizonte” procedió poco después a rectificar, dejando claro quién dirige el programa y poniendo en evidencia la censura proisraelí de los grandes medios.