He notado que en esta gente los niveles absolutos de locura han ido subiendo paulatinamente en los últimos años y es directamente proporcional a su decadencia. Han pasado de ser personas medio orgullosas que te miraban, así, con sorna, por encima del hombro con cierta superioridad a de repente salirle cuatro venas en la frente, ojos fuera de las órbitas y directamente balbuceando y gritando.
Dave Rubin, de «The Rubin Report», comparte un clip de DM de Zohran Mamdani en el que comenta el intento de atentado terrorista con explosivos cerca de Gracie Mansion sin mencionar que los sospechosos, los musulmanes Emir Balat e Ibrahim Kayumi, tenían como objetivo a los manifestantes con su artefacto explosivo improvisado, no al alcalde.
UTBH muestra cómo dos podemitas pro Maduro hacen el ridículo (otra vez). Para que nos ubiquemos un poco cuando encontremos a personajes deficientes, a gente absolutamente repugnante como Víctor Egio, seguida por gente igualmente repugnante como Fonsi Loaiza, uno preguntándose algo y el otro involuntariamente respondiéndolo. La razón por la que no están saliendo a la calle a celebrarlo es porque la gente tiene miedo, y la gente tiene miedo porque vive en una puta dictadura.
Desde el comienzo del año 2026, desaparece el umbral mínimo de los 3.000 euros. Hasta ahora, los bancos debían informar a Hacienda en todas las operaciones superiores a esa cantidad, pero a partir del 1 de enero, deberán notificar al fisco de forma mensual y no anual. Esta medida aplica también a pagos online y mediante teléfonos móviles.
El presidente de RTVE denuncia que la situación a la que se ha enfrentado esta reportera es habitual para los periodistas de la casa. Y todo, dice José Pablo López, por el "clima creado contra la televisión pública"
Los autónomos de este país, la columna vertebral de la economía, los que arriesgamos todo cada día para sacar adelante nuestro trabajo, nuestras familias y nuestro país, hoy alzamos la voz. Salimos a la calle para dejar de ser invisibles. Para exigir, de una vez por todas, un trato justo y un reconocimiento real.