Un grupo de investigadores chinos ha descubierto que existe un circuito neuronal en el cerebro de los ratones con un papel fundamental en el proceso de dominación. Según el estudio, la estimulación de estas neuronas aumenta hasta el 90% las probabilidades de que un ratón sea vencedor en un enfrentamiento agresivo con otros roedores.
Un equipo internacional de científicos ha demostrado que en el hipocampo del cerebro humano hay células madre que permiten generar neuronas a lo largo de toda la vida mediante un proceso denominado neurogénesis adulta. Estos hallazgos “podrían ser útiles para desarrollar estrategias terapéuticas para prevenir o ralentizar algunos de los síntomas que acompañan estas enfermedades”, ha destacado Llorens-Martín en una rueda de prensa en la que ha presentado los resultados del importante estudio.
Por primera vez se logra estimular a células cerebrales de forma "estructurada y significativa" para que realicen una tarea dirigida a un objetivo concreto. Las neuronas empleadas han conseguido dominar el juego mucho más rápido que una inteligencia artificial
La investigación demostró que los nueve tipos celulares principales de los placozoos parecen estar conectados por muchos tipos celulares "intermedios" que cambian de un tipo a otro. Estos animales, que se cree que aparecieron en la Tierra hace unos 800 millones de años, son uno de los cinco linajes principales de animales junto con Ctenophora (medusas), Porifera (esponjas), Cnidaria (corales, anémonas de mar y medusas) y Bilateria (todos los demás animales)
El investigador español es pionero en el estudio de trastornos del neurodesarrollo como el autismo, la epilepsia y la esquizofrenia, que considera posibles efectos colaterales de la increíble capacidad de nuestro cerebro para adaptarse a los cambios. A sus 54 años, el científico español Óscar Marín dirige el Centro de Trastornos del Neurodesarrollo en el King’s College de Londres, es miembro de la Royal Society y tiene una lista de trabajos y reconocimientos tan abrumadora que ha llevado a algunos a calificarle como el neurocientífico español.
Los científicos han descubierto en ratones los secretos cerebrales del abrazo y las caricias: un circuito neuronal y un mensajero químico regulan las sensaciones que se producen al contacto afectivo con los demás. Sin esos circuitos, predominan el aislamiento social y el estrés.
El grupo de investigación, coordinado desde el Instituto de Neurociencias de la Universidad Autónoma de Barcelona (INc-UAB), ha analizado las células de los núcleos vestibulares de unos ratones sometidos a giros cortos y repetidos, demostrando la importancia de las neuronas que expresan la proteína VGLUT2 en el mareo. Según los autores, estas neuronas son necesarias para los efectos de mareo inducidos por la rotación, como son la disminución del apetito, la temperatura corporal más baja, la reducción del movimiento y...