El hallazgo sugiere que reducir su presencia podría restaurar funciones cerebrales. Los resultados impulsan el desarrollo de tratamientos que aborden el envejecimiento desde el metabolismo celular.
Para poner a prueba los límites reales de la tecnología, un equipo liderado por Haoyu Guo y Michael P. Brenner ha diseñado un desafío sin precedentes. Publicado en la revista PNAS, el estudio evalúa la capacidad de diversos modelos de lenguaje para responder a preguntas de nivel experto sobre la física de los cupratos, un tipo de superconductores de alta temperatura. El equipo utilizó una base de datos de 1.726 artículos científicos y 67 preguntas formuladas por especialistas mundiales para demostrar que la inteligencia artificial...
El mapa genético de la humanidad es un palimpsesto escrito a lo largo de cientos de miles de años, un registro mudo de migraciones, encuentros y mestizajes que la ciencia lleva décadas intentando descifrar. Uno de los enigmas más persistentes en este campo ha sido el de los llamados desiertos neandertales: regiones del genoma de los humanos modernos donde, a diferencia del resto del código genético, el ADN heredado de nuestros primos arcaicos es casi inexistente.
Un reciente estudio internacional liderado por la Universidad de Oslo reveló que el cerebro de los hombres se encoge más rápido que el de las mujeres con el paso de los años. Lejos de ser un mito, los datos muestran diferencias claras (aunque moderadas) en la forma en que el tejido cerebral se deteriora según el sexo.
Un equipo internacional de científicos ha identificado una proteína cerebral que podría convertirse en una pieza clave para entender, diagnosticar y eventualmente frenar el envejecimiento del cerebro humano. El descubrimiento, publicado en la revista Nature Aging y difundido por medios como La Vanguardia, señala a la proteína Brevican como un marcador biológico capaz de predecir la velocidad a la que envejece el cerebro, abriendo nuevas vías para la medicina preventiva y personalizada en el ámbito de las enfermedades neurodegenerativas.
Las funciones de las células madre siguen estando marcadas por el día y la noche durante el envejecimiento, pero están destinadas a reparar los tejidos y no a mantenerlos tonificados. Así lo revelan dos estudios que refutan un dogma científico que asociaba el envejecimiento con la pérdida del ciclo circadiano de las células madre. Según los científicos liderados por el IRB de Barcelona, una dieta baja en calorías retrasa el cambio de funciones rítmicas de las células madre y ralentiza el envejecimiento.
Se están probando varias estrategias para frenar el envejecimiento, pero la que parece tener más éxito es eliminar las células viejas. Por eso se está diseñando un fármaco que las destruya sin efectos secundarios. Hace 4 000 años, un sumerio anónimo escribió la primera obra de ficción que sobreviviría hasta nuestros días, la epopeya de Gilgamesh, que cuenta las andanzas de un rey que busca la inmortalidad. No es una coincidencia: alargar nuestra fecha de caducidad ha sido siempre una obsesión muy humana, por eso la encontramos ya desde [...]
Algunas personas parecen no envejecer, mientras que en otras las arrugas se profundizan rápidamente y los músculos se tensan. Por tanto, el proceso de envejecimiento no es igual para todos. ¿Cuáles son los factores que contribuyen y se subestiman los problemas mentales?
Los biólogos han descubierto que las mitocondrias de diferentes tejidos se comunican entre sí para reparar las células dañadas. Cuando su señal falla, el reloj biológico comienza a detenerse. El envejecimiento puede parecer un proceso no regulado: a medida que avanza el tiempo, nuestras células y cuerpos inevitablemente acumulan golpes y abolladuras que causan disfunciones, fallos y, en última instancia, la muerte. Sin embargo, en 1993 un descubrimiento trastocó esta interpretación de los hechos.
El neurólogo Leonardo Bello pasó por los micrófonos de Salud y Algo Más para hablar sobre un estudio que señala que la paternidad protege al cerebro del envejecimiento. Según detalló, “las personas que tuvieron hijos se les hizo unas imágenes cerebrales donde se veía que los que tenían más hijos activaban más áreas del cerebro y también se dieron cuenta en la resonancia que eso mejoraba el volumen cerebral de esas personas, eso les genera algo que se llama una reserva cognitiva”.
En algunas culturas, es costumbre que los ancianos fumen hierba, una práctica que supuestamente ayuda a transmitir el conocimiento de la tribu. Los adolescentes se desenvuelven peor en tareas de memoria y atención bajo la influencia de la marihuana. Pero dosis bajas del ingrediente activo en el cannabis, el THC, podrían tener el efecto opuesto en las personas de edad avanzada, revirtiendo el envejecimiento del cerebro y la restauración de aprendizaje y la memoria, al menos de acuerdo a los estudios realizados en ratones.
Una nueva estrategia de protección frente al envejecimiento y las enfermedades asociadas a él consiste en espaciar las comidas. Se conoce como ‘time restricted feeding’ y con ello se consigue activar la autofagia, el sistema de limpieza celular.