El 70% de los trabajadores públicos confía en que la inteligencia artificial les ayude en sus tareas pese a que la plantilla está disparada. El número de empleados públicos superó los 3,6 millones en España a principios de este año, según la EPA. En esta cifra se integran funcionarios de carrera y personal laboral y estatutario. Si se comparan las cifras con la de trabajadores por cuenta ajena, los que lo hacen para empresas ascienden a 3,3 millones. Una brecha de casi 350.000 trabajadores, muy distinta a lo que podía verse hace unos años.
Te están vendiendo humo a 20 dólares al mes. Las grandes tecnológicas necesitan que creas que la Inteligencia Artificial razona, siente y tiene conciencia. Hoy destapamos la mayor campaña de marketing de Silicon Valley: desde el falso "peligro" del modelo Mythos de Anthropic, pasando por la sangría financiera de OpenAI, hasta la jugada maestra de Apple y por qué necesitan contratar a 8.000 humanos para vender su tecnología.
La Agencia Tributaria pagó en 2023 unos 326.000 por este programa que, en opinión de fiscalistas, “no está comprobando una base imponible; podría estar auditando el círculo social, familiar y profesional del ciudadano”
La comunicación es la piedra angular de la experiencia humana, pero para miles de personas que sufren trastornos como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) o el síndrome de cautiverio, esta capacidad se ve drásticamente reducida. Hasta hace poco, la solución más eficaz para devolverles la voz pasaba por la implantación de chips intracraneales, una técnica invasiva que conlleva riesgos quirúrgicos y complicaciones a largo plazo. Sin embargo...
La proliferación de aeronaves no tripuladas impulsadas por inteligencia artificial supone un desafío sin precedentes para la seguridad civil. Un equipo de científicos informáticos de la Universidad de California en Irvine ha logrado poner en jaque a la industria aeroespacial. Los investigadores han demostrado la viabilidad de derribar un dron con un simple paraguas, aprovechando una brecha de seguridad en los algoritmos de seguimiento autónomo. El sistema funciona con una precisión letal sin necesidad de emitir señales ni requerir conexión