La vida comercial de Citroën siempre se ha caracterizado por la vanguardia tanto en la técnica como en la estética de sus modelos, aunque lo cierto es que es imposible negar que fue la última marca en crear y comercializar una mecánica refrigerada por aire para uno de sus nuevos modelos, concretamente el GS. No obstante, y fiel a su filosofía, ésta presentaba algunos detalles diferenciadores.
Cuando se aprobó el reglamento del Grupo B para el WRC, éste era un lienzo en blanco para todos los fabricantes. Hubo muchos de ellos que se inscribieron y lograron hacer historia, así como otros muchos que no consiguieron llegar siquiera a tomar la salida. No fue el caso de Citroën, quien sí llegó a tomar parte en el campeonato, pero un presupuesto reducido, un plan de test extremadamente contenido y su tardía aparición supuso un rotundo fracaso en las aspiraciones de la marca para con el campeonato.
Nürburgring es un templo de peregrinación para los amantes de la deportividad y la conducción en circuito. El trazado germano es famoso por su exigencia, atrayendo a auténticos puristas que no dudan en desafiar las curvas del Infierno Verde con coches de marcas como Porsche o BMW M. Lo que no esperas encontrar en el circuito es una Citroën C15 que ha viajado desde España para la ocasión.
Citroën pidió este lunes a los propietarios de 237.000 vehículos de su marca en la mitad norte de Francia que no conduzcan los vehículos debido a los problemas con los airbags del proveedor japonés Takata. La alerta, denominada técnicamente "stop drive" (en inglés "dejar de conducir"), se suma a una llamada previa a revisión a ese número de vehículos de los modelos C3 y DS3 para reemplazar sus airbags defectuosos.