Nürburgring es un templo de peregrinación para los amantes de la deportividad y la conducción en circuito. El trazado germano es famoso por su exigencia, atrayendo a auténticos puristas que no dudan en desafiar las curvas del Infierno Verde con coches de marcas como Porsche o BMW M. Lo que no esperas encontrar en el circuito es una Citroën C15 que ha viajado desde España para la ocasión.