Ansiedad y depresión, depresión y ansiedad. Decantarse por una de las dos dolencias es complicado. La elección genera ansiedad y la sospecha de haber elegido mal, depresión. ¿Cuál de las dos es preferible? Uno de nuestros redactores ha estado una semana deprimido y otra semana ansioso y estas son sus conclusiones.
Un equipo de neurocientíficos del Centro Médico Irving de la Universidad de Columbia y la Universidad de California, San Francisco (EE. UU.) ha logrado identificar las 'células de la ansiedad' ubicadas en el hipocampo del cerebro, pudiendo no solo regular la ansiedad y el comportamiento asociado a esta, sino controlarlas mediante luz (optogrnética), al menos, en ratones.
La OMS estima que el 3,6% de la población mundial padecía en 2015 trastornos de ansiedad. La ansiedad no patológica es mucho más frecuente, todos los seres humanos la sufrimos. La idea de que este problema es algo que debemos eliminar de nuestra vida para ser felices está muy presente en la cultura actual. Hemos hablado con varios especialistas sobre cómo afrontarla. Esto es lo que nos han contado.
Muchos creen que las personas que desarrollan ansiedad o depresión se trata de un simple estado de ánimo que se puede cambiar en un abrir y cerrar de ojos. Esas personas no pueden simplemente ir a dormir y recuperarse de ese trastorno. Para una persona con ansiedad o depresión la vida es difícil y dolorosa.
Llevo unos 5 años sufriendo depresión y ansiedad. Durante este tiempo ”el lobo” me ha visitado y se ha quedado muchas veces viviendo en mi cuerpo, implacable, y con sus afilados colmillos ha dado dentelladas que han desgajado mi alma hasta el límite de “desangrarme” moral y físicamente. Quiero contar a la comunidad, a todos vosotros que formáis Mediatize, mi largo viaje en esta lucha por recuperar mi salud mental: cómo me las arreglo, los retos a los que me he enfrentado, lo que he hecho y lo se puede hacer para intentar algo más que sobrevivir. Mi esposa falleció en noviembre de 2016. Fue…
¿Por qué tenemos ansiedad? ¿Cómo llega a convertirse en un trastorno que genera sufrimiento? ¿Qué son las conductas de evitación y por qué son importantes? ¿Conoces la metáfora de las baldosas azules? ¿Y cuál sería el antídoto para la ansiedad?
Las personas que sufren de ansiedad crónica exhiben niveles altos de norepinefrina, una hormona-neurotransmisor que juega un rol fundamental en la respuesta al estrés y que producida por periodos prolongados puede afectar el funcionamiento y salud cardiaca de la personas. Todo esto proviene del estudio de la Universidad de Iowa y disponible en el Journal of Neuropsychology, que observó la respuesta de dos grupos de participantes que vivieron una experiencia estresante en el laboratorio.
Según los datos ofrecidos por la Confederación Salud Mental España, el 6,7% de la población en España está afectada por la ansiedad, exactamente la misma cifra de personas que sufren depresión en nuestro país. Una dolencia que, además, se ceba más con las mujeres (9,2%) que con los hombres (4%).
En ocasiones, podemos sentir hambre cuando lo que realmente tenemos es ansiedad. Es decir, confundimos el llamado hambre emocional con el hambre real o fisiológico. La nutricionista Natalia Moragues explica las claves.
La píldora anticonceptiva puede aumentar la ansiedad al afectar la regulación emocional en el cerebro de las mujeres, según un estudio. Aunque estos efectos son reversibles al dejar de tomarla, se destaca la necesidad de comprender mejor los impactos a corto y largo plazo. Los investigadores advierten sobre la falta de una relación causal probada y buscan concienciar sobre la salud mental en mujeres jóvenes que la consumen.
Una investigación liderada por el Instituto de Neurociencias (IN), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad Miguel Hernández (UMH), reveló que un grupo específico de neuronas en la amígdala ―una región del cerebro que regula las emociones― desempeña un papel clave en la aparición de alteraciones como la ansiedad, la depresión y los cambios en la conducta social.
Cuando llegué a casa decidí buscar en Google: "¿Cuánto desperdicio hace el ser humano promedio en un año?" Y desde ese momento, amigos míos, bajé por un agujero negro muy aterrador. Leí sobre la crisis oceánica, las predicciones del calentamiento global y la alta tasa de extinciones de especies.
El Tribunal entiende que las patologías son crónicas e impiden la actividad laboral y corrige al Juzgado de lo Social 7 de Barcelona que denegó la incapacidad por considerar que esas lesiones mentales son temporales.
Es innegable que nuestro ritmo de vida influye en nuestra forma de ordenar las comidas. Especialmente el trabajo. Y muchas veces caemos en el error de pensar que todo el mundo tiene el famoso "horario de oficina". Salvo los afectados, no caemos en pensar en aquellas personas que trabajan por turnos. Y no son pocos.