Mariló Montero ha desvelado en el espectáculo de su amiga Valeria Ross, a la que conoció en MasterChef, que está casada con un africano. Concretamente, el chófer del vehículo en que viajó por Namibia, con el que, sin saberlo, contrajo ese vínculo."Es verdad que ahora mismo estoy casada con un africano. No me he divorciado, así que si no ha habido divorcio y hubo casamiento, sigo casada con el muchacho", aseguró...
Hace algún tiempo recibí una llamada de un colega que me pidió si podría arbitrar en la calificación de una pregunta de examen. Iba dar un cero a un estudiante por su respuesta a una pregunta de física, mientras que el estudiante afirmaba que debería recibir la máxima nota y así se haría si el sistema no se hubiera organizado en contra de los estudiantes: El profesor y el estudiante acordaron acudir a un árbitro imparcial, y me eligieron a mi....
Cuando llegué a España pasé muchas, pero muuuuchaaass vergüenzas, sobre todo los primeros meses, que no sabía cómo funcionaba nada. Fue un proceso difícil adaptarme al primer mundo y dejar atrás todos los traumas que arrastraba de Cuba. Actualmente aún me queda algún que otro traumita, pero puedo decir que ya he superado esa etapa! En este vídeo les cuento algunas de las anécdotas más graciosas de los primeros meses que nunca les he contado....
El Carrer de l’Anisadeta, escondido junto a Santa Maria del Mar, mide menos de cuatro metros. El Carrer de l’Anisadeta debe su título a una antigua taberna medieval que se encontraba aquí, en los tiempos en que el barrio de Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera era un hervidero de comerciantes y navegantes. En aquel local se servía un licor que acabaría siendo tan popular como la calle misma: la anisadeta, una mezcla de anís y agua que los marineros bebían antes de embarcar o al regresar del puerto.
Manuel Burque descubrió que la señora llevaba una pequeña esvástica tatuada en la muñeca: "Era una vieja nazi. Y dirás claro, cómo no va a haber una vieja nazi. Hace unos años eran nazis normales, y ahora son nazis viejos. Entonces yo pensé que tal vez le dolía el brazo por eso mismo. Luego pensé que a lo mejor era una vieja rebeldía y que ya lo había superado, así que decidí confiar en que la señora ya había cambiado"