La Policía Local de Alginet busca a los responsables de una agresión homófoba el sábado pasado en una zona de ocio de esta localidad de la Ribera. "Se trata de ataque LGTBifóbico en Valencia, esta vez en Alginet". Así se expresaba en su red social Damián López, secretario LGTBI del PSPV en la ejecutiva de Ximo Puig tras colgar una fotografía de las heridas sufridas por el joven, de nombre Xavi. No fue la única acción violenta de la noche, pues una chica que salió en su defensa acabó también con fuertes contusiones por todo el cuerpo.
La policía ha detenido a tres jóvenes y busca a otros cuatro por la paliza a un joven a la salida de una discoteca de Valencia el pasado viernes. “Me comenzaron a pegar y a gritar maricón. Hasta que llegó la Policía no pararon”. Así relata Samuel la agresión que sufrió el pasado viernes en una discoteca valenciana ante los micrófonos de la televisión pública À Punt. El joven recibió una brutal paliza por parte de siete jóvenes, algunos de ellos menores, mientras le gritaban “maricón”, según informa la cadena pública.
“Noté cómo alguien me empujaba por detrás, me caí de espaldas y ahí empezó a darme patadas”, aseguró en declaraciones a varios medios. Denunció haber sido víctima de una brutal agresión homófoba en Chueca hace una semana pero ahora ha confesado a la Policía que se lo inventó. Se llama Irene y, al igual que ocurrió con el joven de Malasaña el pasado mes de septiembre, se ha visto acorralada por la falta de pruebas de los investigadores y ha admitido que no fue atacada por ningún hombre. La chica denunció, según avanzó “Abc”, que un individuo...
El hombre había denunciado el día 5 de septiembre que había sido agredido en el barrio madrileño por varios encapuchados: posteriormente, agentes de la Policía Nacional comprobaron que su relato no se sostenía, y el joven terminó confesando que las lesiones se habían producido durante unas relaciones sexuales sadomasoquistas y se había inventado la historia para ocultarle la infidelidad a su pareja. Le han condenado a 480 euros por simulación de delito.
Los propietarios de este restaurante situado en la calle Muro de Santa Ana denunciaban hace unos días en la televisión pública que desde hace meses están soportando constantes ataques por parte de un vecino. Incluso mostraron imágenes, que han colgado en sus redes sociales, en las que se ve cómo uno de los camareros del local es agredido por un hombre que lo coge del cuello. Algo que, al parecer, le habría ocasionado problemas psíquicos. Denuncian que este vecino les hace la vida imposible, con amenazas constantes y denuncias a la policía "con
La víctima es incapaz de precisar cuántos jóvenes eran: “Entre seis y diez, todo fue muy rápido”. Se abalanzaron sobre él: “De repente me empezaron a llover golpes y estaba en el suelo con la cara ensangrentada”, cuenta. Sostiene que los chicos iban buscando la mínima excusa para agredir y esa violencia gratuita, esa sensación de impunidad con la que actuaron, es lo que le genera todavía mayor incomprensión y lo que le ha movido a compartir lo que le sucedió