Las drogas son sustancias adictivas que provocan graves daños cerebrales en el cerebro a causa de un consumo abusivo de las mismas. Se relacionan estrechamente con la dopamina y en ocasiones, una prolongación de su consumo pudiera llegar a producir alteraciones mentales persistentes o no en el tiempo.
Pablo Baracheguren resume para el diario El País dos investigaciones recientes que alertan sobre el estado de salud mental de los doctorandos: Un ejemplo reciente es el trabajo que acaba de publicarse en Nature Biotechnology donde se describe cómo los doctorandos son seis veces más propensos a desarrollar ansiedad o depresión en comparación con la población general.
La Fiscalía del Principado de Asturias solicita 10 años de prisión para una mujer vecina de Carbayín Bajo, en Siero, por provocar un incendio en la puerta de su vecina, de 99 años, después de que esta no le dejase llamar por teléfono desde su casa. La vista oral está señalada para este próximo lunes, 26 de junio, en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Oviedo, a las 10.30 horas.
Se trata de una incapacidad transitoria de efectuar cualquier tipo de movimiento voluntario, solo responden los ojos, y que tiene lugar entre el estado de sueño y de vigilia, ya sea al irse a dormir o al despertarse. Suele venir acompañada de experiencias alucinógenas visuales y auditivas, una forma en la que las imágenes del sueño -el subconsciente- se traspasan al propio terreno de la realidad a través de la consciencia despierta.
El juzgado acepta la petición de medidas cautelarísimas presentadas por el grupo ultracatólico en representación del padre de una mujer para la aplicación de la eutanasia prevista para mañana
Según el psiquiatra forense Reinhard Haller, se pueden hacer comparaciones entre el atacante de Magdeburgo y el asesino en masa noruego Breivik. Podría tratarse de un trastorno de la personalidad o de un trastorno delirante. Tagesschau24 entrevistó al experto criminólogo con el fin de tratar de arrojar luz sobre las motivaciones de un homicida mútiple que ahora se enfrenta a cargos criminales por el asesinato de cinco personas y el intento de asesinato de otras más de 200 personas.
Es un hecho demostrado y publicado que la salud mental de la población europea ha ido empeorando progresivamente en los últimos cincuenta años. Los tratamientos asistenciales, sobre todo los patrocinados por la protección social de los diferentes estados, se fundamentan en el uso de fármacos. Nadie habla de la “sociedad del malestar”; es decir, de la etiología del problema. Se atiende a los síntomas pero no se buscan las causas.
Por primera vez, se relaciona la disfunción de esta neurohormona la agresividad en personas con trastorno límite de la personalidad y trastornos de la conducta alimentaria. El estudio multicéntrico en el que participa la Universidad Complutense de Madrid amplía el conocimiento sobre la oxitocina como biomarcador de estos trastornos impulsivos-inestables.
Un grupo de bioinformáticos rusos han propuesto una nueva arquitectura de red neuronal capaz de evaluar cuán bien se ha escogido un ARN guía para un experimento de edición de genes.
Un grupo de 35 psiquiatras estadounidenses han decidido romper el silencio habitual de los profesionales de la salud mental sobre las figuras públicas, en una carta remitida al New York Times. En la misiva, alertan a sus compatriotas sobre la “grave inestabilidad emocional” del nuevo presidente y advierten que es “incapaz de servir con seguridad como presidente”. La carta fur publicada también en la página web de uno de los firmantes, el doctor Lance M. Dodes, experto en adicciones y analista emérito del Instituto Psicoanalítico de Boston.
El autor de los tres asesinatos de Nottingham es un inmigrante de África Occidental de 31 años que llevaba viviendo legalmente en el Reino Unido desde la adolescencia y que padece problemas mentales, según reveló la cadena Sky News. La Policía no ha revelado aún su identidad ni ha calficado lo ocurrido como "incidente terrorista", a la espera de las conclusiones de la investigación.
El Código Hays, implementado en Estados Unidos a partir de 1934, censuró una producción cinematográfica en la que ya había aparecido sexo, orgasmos femeninos y desnudos sin ningún tipo de pudor. La censura dominó el cine desde entonces hasta finales de los 60. El sexo tenía que estar acompañado de culpabilidad o castigos si era fuera de las normas, las parejas no podían divorciarse y la violencia debía modularse. Como resultado, la explosión de películas que trataron de romper todos los límites cuando se levantó la censura.
Las estadísticas son claras. Ellas sufren más enfermedades autoinmunitarias que los hombres. Un estudio publicado en la revista Cell apunta al silenciamiento de uno de los cromosomas X como un factor que, aunque necesario para la producción adecuada de proteínas, parece estar detrás de estos trastornos.