El deterioro de la base de suscriptores del Washington Post continuó el martes, horas después de que su propietario, Jeff Bezos, defendiera la decisión de renunciar a respaldar formalmente a un candidato presidencial como parte de un esfuerzo por restaurar la confianza en los medios. La publicación ha perdido 250.000 suscriptores, o el 10% de los 2,5 millones de clientes que tenía antes de que se hiciera pública la decisión el viernes, según el periodista de NPR David Folkenflik. Un día antes, 200.000 se habían ido según el mismo medio...
El director del rotativo, Antonio Caño, ha remitido una carta a aproximadamente medio millar de suscriptores que pidieron la baja tras las duras críticas que dedicó el diario a Pedro Sánchez. “No descarto que nosotros (…) hayamos sido presa de la misma efervescencia que denunciamos y combatimos. Si ha sido así, lo lamento profundamente”. Caño confiesa en la misiva su “tristeza” por haber recibido la solicitud de baja y expresa su propósito de enmienda ante sus seguidores, a los que define como “los verdaderos de dueños del periódico”
The Economist se ha propuesto -según cuentan en Digiday- convertir a sus lectores y visitantes digitales en nuevos suscriptores. ¿Cómo? No queda otra que a través de su contenido. Un contenido, muchas veces de pago (tiene un muro de pago medido a través del cual podemos leer unos tres artículos más en profundidad por semana), y otras veces, gratuito. En cualquier caso contenido de calidad para el que ha reforzado equipos que lo suministran a través de plataformas sociales como Facebook.