“Zumo de limón orgánico procedente de concentrado” se puede leer en la etiqueta de una bebida de frutas que se vende en los supermercados. La botella translúcida y su decoración vegetal y algo hipster muestra por dónde van los tiros: la industria alimentaria está captando cada vez más señales del desconcierto alimentario general y está obrando en consecuencia. Por ejemplo, ya proliferan en las estanterías de los supermercados los ultraprocesados veganos, hamburguesas de seitán o salchichas de tofu adobadas con toda clase de aditivos.
Tratar de elegir opciones saludables de bizcochos de chocolate u otras bollerías en los supermercados es todo un desafío. En la mayoría de los casos, las alternativas nutritivas son inexistentes y solo encontramos productos elaborados a base de azúcares y grasas saturadas.
La gran mayoría de niñas, niños y adolescentes españoles de 8 a 16 años (más de ocho de cada 10) declara estar expuesta a publicidad de alimentos y bebidas no saludables, lo que se relaciona con un consumo más frecuente de los mismos. Así lo constata el informe Publicidad, alimentación y derechos de la infancia en España, presentado este miércoles en el Ministerio de Consumo y elaborado por la Gasol Foundation, creada para luchar contra la obesidad infantil por Pau y Marc Gasol.
La neuroplasticidad, también conocida como plasticidad cerebral, es un proceso biológico que permite al cerebro adaptarse y reorganizarse en respuesta a estímulos internos y externos. Según Matt Puderbaugh y Prabhu D. Emmady, autores del libro Neuroplasticidad, “es la capacidad del sistema nervioso de modificar su actividad en respuesta a estímulos intrínsecos o extrínsecos mediante la reorganización de su estructura, funciones o conexiones”.
Los antinutrientes están presentes en muchos alimentos saludables como la avena, las espinacas o las almendras, pero eso no significa que tengamos que dejar de tomarlos, sino que debemos aprender a tratarlos...
Un estudio sobre las mantequillas en supermercados de España arroja datos muy negativos sobre este producto. El organismo explica que la gran mayoría no cumple con los requisitos óptimos en calidad. Entre los principales aspectos resalta las altas cantidades de grasas y mala calidad de los productos. Por este motivo, los expertos han llamado a optar por otras alternativas para cuidar de nuestra salud. Entre ellas, el aguacate en puré, el yogur griego o el puré de plátano.