La compañía portuguesa Redes Energéticas Nacionais (REN) ha anunciado este martes que se ha detenido "por precaución" el intercambio comercial entre Portugal y España tras el apagón masivo que afectó en la víspera a la Península Ibérica.
El sector pide “celeridad” por la delicada situación que atraviesa el sistema eléctrico. La situación se ha agravado en los últimos días y señalan que “podría ir a peor”. “Vienen días festivos y, por suerte, no coinciden con un puente… de lo contrario, tendríamos un problema”, relatan. El documento de 14 páginas publicado este miércoles a última hora de la tarde deja en evidencia que España necesita cambios ante las variaciones bruscas de tensión en la red y pone de manifiesto que falta potencia fir
El operador ha tenido que tomar medidas de urgencia con gas y recortar consumo industrial.Red Eléctrica de España (REE), el operador del sistema eléctrico, ha tenido serias dificultades para asegurar el equilibrio del sistema durante las horas más intensas del temporal. Entre las 08:00 y las 10:00 horas, el operador del sistema sufrió un desajuste puntual entre generación y demanda. La caída inesperada de la producción eólica y, por efecto secundario, por la reducción de las importaciones de electricidad desde Portugal. Un 'apagón eólico' que s
Red Eléctrica indicó que era “imprescindible el desarrollo de interconexiones y almacenamiento” para dotar al sistema de estabilidad. Red Eléctrica pedía al Ejecutivo de Pedro Sánchez que acometiera una reestructuración de las inversiones en el sistema eléctrico para poder acoplar al mix energético la fotovoltaica, la eólica y el resto de renovables. Recoge que la alta penetración de energías renovables sin la infraestructura adecuada podría provocar desconexiones severas.
La mitad de peticiones para conectar proyectos urbanísticos son rechazadas por falta de capacidad, lo que llega a retrasar hasta cinco años la construcción de nuevos desarrollos. El déficit estructural que sufre España volvió a aumentar en otras 100.000 viviendas en 2025, según el Banco de España. Sus cálculos cifran la brecha actual en 700.000. La demanda avanza más rápido que las obras y el agujero crece cada día. Ahora, la falta de capacidad de las redes eléctricas amenaza con acelerar el desequilibrio, pues las distribuidoras de electricida
Un nuevo paquete de llamadas entre los técnicos del operador del sistema y las compañías del sector obra ya en poder del Senado. Los últimos audios demuestran que desde enero de 2025, tres meses antes del cero total, la empresa que preside Beatriz Corredor sabía que todo el sistema eléctrico español estaba al límite. También que sus técnicos veían un riesgo inminente -«en algún momento nos la damos», llegaron a pronosticar- y que habían detectado el origen de los fallos de tensión: exceso de fotovoltaica y falta de nuclear y gas. Una vez más, l
Este lunes y este miércoles, los portavoces de la Comisión que investiga el apagón en el Senado y que se cerró ayer tras nueve meses en marcha pudieron escuchar por fin los audios de los días antes al 28 de abril que ya revelaban la inestabilidad del sistema y de las horas e instantes previos al apagón.
La red eléctrica española atraviesa uno de los momentos de mayor tensión estructural de los últimos años. El rápido crecimiento de las energías renovables, la electrificación industrial y la llegada masiva de centros de datos están chocando contra un problema técnico cada vez más evidente: la saturación de los llamados “nudos eléctricos”. Según datos del sector energético y análisis internos de capacidad, hasta el 88% de los nudos estratégicos de la red de transporte presentan algún tipo de restricción o saturación parcial que dificulta la con
Las grandes eléctricas han elevado el tono ante el Gobierno y el regulador: la red española de transporte y distribución se está quedando sin margen para admitir nuevos consumidores en numerosos puntos y, si no se corrige con urgencia la forma de planificar y ejecutar refuerzos, "la red estará cerrada" para los nuevos proyectos que hoy están apareciendo como las nuevas construcciones de vivienda o los centros de datos.