Entender bien el funcionamiento de la biología de las raíces es clave para saber de qué forma las plantas sufren o se adaptan a condiciones ambientales adversas como la sequía. Dos estudios aparecidos recientemente describen este tipo de mecanismos: uno de ellos, publicado en la revista Molecular Systems Biology, explica el proceso por el que las células dejan de crecer para pasar a diferenciarse; el segundo, publicado en Journal of Cell Science, describe la capacidad de reparación celular de las plantas después de ser dañadas.
Hasta hace unas décadas, el estudio de la consciencia estaba reservado a los filósofos. Los avances en las técnicas de imagen médica han despertado el gusanillo de los neurocientíficos, que se están adentrando en un terreno tan fascinante como desconocido.
Estos gigantes frondosos originarios de Ecuador poseen un complejo sistema de raíces sirve como patas, ayudando al árbol a moverse constantemente hacia la luz del sol a medida que cambian las estaciones. Algunos estudios sugieren que pueden moverse de 2 a 3 cm por día, o 20 metros por año.
Iván Cantú se encuentra desde hace más de 20 años en el "corredor de la muerte" en Texas. Su ejecución está prevista para el 28 de febrero. Pero él insiste en su inocencia y reclama una revisión del caso.
Entre las raíces de la mayoría de las plantas y algunos hongos que viven en el suelo se desarrolla una asociación simbiótica. Son plantas con "micorrizas arbusculares“. Un estudio internacional publicado en la revista Nature Plants reveló un vínculo invisible entre raíces y semillas que muestra cómo el subsuelo decide el futuro de las plantas. Ya se había observado que las semillas más grandes tienden a aparecer en especies de plantas con raíces más gruesas, pero no se sabía por qué.