La idea tradicional es que, con los años, el cerebro solo puede perder neuronas, perder volumen, atrofiarse y perder funcionalidad. ¡Vamos, quedarse hecho una pasa! Las últimas investigaciones han demostrado que no es así, la plasticidad neuronal se mantiene toda la vida y la evolución personal depende de qué hagamos con el cerebro, qué le pidamos, con qué le alimentemos en todos los sentidos. Dentro de la población existe una alta variabilidad en la pérdida de volumen cerebral y eso ha llevado al planteamiento del «envejecimiento exitoso»
Investigadores argentinos hallaron que, tras la administración de una proteína, ratones con una lesión completa de la médula espinal recuperaron el movimiento, dando estos resultados claves para el desarrollo de terapias futuras en humanos.
El investigador español es pionero en el estudio de trastornos del neurodesarrollo como el autismo, la epilepsia y la esquizofrenia, que considera posibles efectos colaterales de la increíble capacidad de nuestro cerebro para adaptarse a los cambios. A sus 54 años, el científico español Óscar Marín dirige el Centro de Trastornos del Neurodesarrollo en el King’s College de Londres, es miembro de la Royal Society y tiene una lista de trabajos y reconocimientos tan abrumadora que ha llevado a algunos a calificarle como el neurocientífico español.
La educación no solo moldea la forma en que nos comportamos en sociedad, sino que también transforma físicamente nuestro cerebro. Así lo plantea la neurociencia, la disciplina que analiza cómo el cerebro procesa información y aprende, ofreciendo claves para optimizar la enseñanza y el aprendizaje.
Un estudio ha medido la actividad cerebral de ratones durante períodos de ensoñación y ha encontrado patrones neuronales únicos, lo que les ha llevado a pensar que puede tener utilidad neurológica.
Aprender un nuevo idioma no es solo adquirir vocabulario y reglas gramaticales, es una experiencia que transforma el cerebro. Cada vez que incorporamos una lengua distinta, el sistema nervioso central se ve obligado a reorganizarse, creando nuevas conexiones neuronales y reforzando circuitos ya existentes. Este proceso, conocido como plasticidad cerebral, se considera una de las formas más potentes de ejercitar la mente.
Durante años, la idea de que olvidar era una especie de error del cerebro se instaló en la cultura popular. Sin embargo, la neurociencia moderna está demostrando lo contrario: olvidar es tan importante como recordar. De hecho, se trata de un mecanismo activo y regulado que cumple funciones esenciales en la adaptación y el aprendizaje.
Una investigación en la Universidad de Cornell encontró detalles inesperados en acciones simples como escribir o sujetar objetos. Cómo se transforma la percepción y la especialización neuronal a lo largo del tiempo. Más allá de lo que se pueda estimar, lo que hacemos a diario con las manos —la forma en que escribimos, sujetamos o golpeamos objetos— influye directamente en cómo el cerebro procesa los detalles visuales.
¿Te suenan estas frases? “No me llamas nunca”, “No te acuerdas de tu madre”, “Ya no venís a verme”… Hay un largo etcétera. Son expresiones habituales que los adultos mayores pueden usar para llamar la atención sobre esa supuesta soledad en las que los dejamos. Muchos hijos se extrañan porque sus padres no eran así. Por qué tenemos la sensación de que antes no nos necesitaban tanto y el ritmo de visitas era el mismo. No es una sensación. Muchos de nuestros mayores cambian su carácter.
Imagina despertar cada mañana con el peso de toda tu vida grabada en la mente, no como fragmentos dispersos, sino como una película en alta definición que nunca se apaga. Para quienes padecen hipertimesia, esa es su realidad: un archivo imborrable de cada risa, cada lágrima y cada instante.
El cerebro necesita retos, movimiento y equilibrio entre descanso y actividad. Esa es una de las principales conclusiones que dejó la doctora Marta Ruipérez Alonso. Especializada en neuroelectrofisiología, Ruipérez explicó de manera accesible cómo se comunican las neuronas a través de señales eléctricas y qué papel desempeñan los neurotransmisores en procesos como la memoria o las emociones.