De nuevo en cuestión las buenas prácticas profesionales de Pablo Motos y su programa El Hormiguero, al volverse a recordar uno de los boicots que hizo a David Broncano o quienes hay detrás de su equipo de guionistas con sus ataques al gobierno de Pedro Sánchez,
La Guardia Civil ha logrado desarticular un foco de violencia xenófoba que mantenía en alerta a la población de Aldaia. Dos hombres de 18 y 20 años han sido detenidos tras una investigación que los señala como los autores de una serie de ataques nocturnos dirigidos específicamente contra personas de origen extranjero. Según las pesquisas, los agresores no solo buscaban causar daño físico, sino que documentaban sus actos en vídeo, lo que ha reforzado la acusación por delitos de odio.
Los jueces consideran que su mensaje fue una respuesta irónica a unas declaraciones sobre inmigración y concluyen que no existió intención de incitar al odio ni que los sacerdotes sean un colectivo vulnerable
Yo creo que esta es una verdad a voces, un secreto a voces que ya nadie puede ocultar. Lo sabe Nacho Abad, aunque quiera hacerse su amigo, lo sabemos nosotros y yo creo que lo sabe incluso hasta el propio kiosquero podemita. A este hombre, a Pablo Fernández, únicamente lo siguen llamando a día de hoy a los platós de televisión (aunque Podemos no tenga prácticamente representación a nivel político en España a día de hoy), únicamente para ridiculizarle, para humillarle, para burlarse de él y que, en definitiva, les entretenga unos minutos en TV.