No sé si Ferreras/Florentino han tenido el poder de orquestar esta sinfonía de silencios a derecha e izquierda (que sería grave), o si ya somos todos tan sucios que no merecemos el calificativo de periodistas (que sería peor), y preferimos no meternos en charcos que evidencien que calzamos pies de barro. Yo me llevo mis pies de barro a pisar charcos con Pablo Iglesias, y con quien haga falta, después de estos trágicos silencios. Y, si hay sequía, ya pondré yo los charcos con lágrimas por mi profesión.
La candidata de #SUMAR justifica el acoso en la casa de Irene y Pablo y legítima la precariedad entre las personas de izquierdas (no podemos aspirar a mejorar según ella), mientras Engracia Rivera (#PCE) se parte de risa y Toni Valero (#IU) asienta con la cabeza. INCREÍBLE.
Desde la tribuna de un medio progresista, Antonio Maestre —que trabaja para Ferreras, difusor de bulos fabricados por la cloaca del PP— reitera que hay que echar Napalm —el agente incendiario con el cual EEUU quemaba a la gente en Vietnam— sobre todos los partidos de la izquierda