La importancia de la microbiota intestinal en la reducción de la carga de la enfermedad hepática relacionada con el alcohol y el cáncer de hígado se ha demostrado en un nuevo estudio piloto presentado en The Digital International Liver Congress(TM) 2020.
Cada vez hay más pruebas de la importancia de la microbiota intestinal en la regulación de la actividad cerebral y las funciones cognitivas. Los microbios median en la comunicación entre los sistemas metabólico, inmunitario periférico y nervioso central a través del eje microbiota-intestino-cerebro. Sin embargo, no se sabe muy bien cómo interactúan mutuamente el microbioma intestinal y las neuronas del cerebro ni cómo afectan estas interacciones al funcionamiento normal del cerebro y a la cognición.
Ángela Quintas habla con total naturalidad de temas que, para muchos, son tabú: pedos, gases y heces. Aunque cueste abordar el tema en público, son un claro reflejo de nuestra salud. La popular nutricionista, miembro del Institut Européen de Diététique et Micronutrition (IEDM), compagina su consulta con sus asesorías nutricionales en películas de gran éxito a las órdenes de directores como Almodóvar, Amenábar o Sánchez Arévalo.
Durante mucho tiempo, las investigaciones para tratar el alzhéimer se han centrado en evitar la formación de cúmulos de una proteína llamada beta-amiloide, que daña el cerebro, pero los esfuerzos no han conducido a desarrollar un fármaco o una terapia efectivos. De ahí la urgencia de abrir nuevas líneas de trabajo fuera de la teoría de los cúmulos, algo que se está convirtiendo en una prioridad en los últimos años.
La importancia de la microbiota o microbioma en la salud y enfermedad de los animales, y también de las personas, ha sido documentada de forma creciente en muchos estudios e investigaciones. Los investigadores pioneros en el estudio de la microbiota humana recibieron el Premio Princesa de Asturias 2023. Sabemos cómo compartimos y transmitimos la microbiota entre individuos, y hasta se han documentado evidencias científicas que relacionan la microbiota de un individuo con lo que piensa y siente, o con estados depresivos.
Un estudio liderado por el Hospital 12 de Octubre y la Universidad Complutense de Madrid asocia la producción de estas moléculas a una mejor respuesta al tratamiento. La detección en heces o sangre de los microorganismos que producen estos ácidos grasos se convierte en un nuevo biomarcador de pronóstico de la enfermedad para los médicos.
Científicos de la Universidad de Granada (UGR) han demostrado que la microbiota contribuye al desarrollo de la inteligencia y la memoria, lo que permite abrir nuevas opciones terapéuticas para mejorar el neurodesarrollo infantil.
Los científicos han generado esperanzas de una prueba sencilla y barata para el autismo después de descubrir diferencias consistentes entre los microbios que se encuentran en los intestinos de las personas autistas y aquellos que no padecen la afección. El hallazgo sugiere que una prueba de muestra de heces de rutina podría ayudar a los médicos a identificar el autismo de manera temprana, lo que significa que las personas recibirían su diagnóstico y, con suerte, apoyo, mucho más rápido que con el largo procedimiento que se utiliza en las...
Se sabe desde hace tiempo que los pacientes de párkinson sufren a menudo de estreñimiento crónico desde años antes del diagnóstico. Creemos que el estreñimiento, que eleva en la sangre las toxinas de fermentación de proteínas derivadas de la microbiota, es un factor de riesgo de daño a diferentes órganos. Nuestra hipótesis es que el estreñimiento crónico puede acelerar el desarrollo de enfermedades renales y trastornos neurodegenerativos, en particular.
La alimentación y el estado emocional están más relacionados de lo que se creía hasta hace unos años, y hoy la ciencia empieza a demostrarlo con claridad. Lejos de ser un simple combustible para el cuerpo, lo que comemos condiciona cómo nuestra salud mental. Así lo advierte la neurocientífica española Nazareth Castellanos, quien subraya que ciertos hábitos alimentarios, especialmente aquellos relacionados con el consumo de comida ultraprocesada, podrían influir directamente en el desarrollo de problemas como la ansiedad o la depresión.
Un beso, más allá de ser un gesto de afecto o pasión, activa complejos mecanismos biológicos que involucran sistemas físicos, neurológicos, endocrinos e inmunológicos. Este acto desencadena reacciones químicas que podrían compararse con una “vacuna emocional”, según Nora Alma Fierro González, investigadora del Instituto de Investigaciones Biomédicas (IIBO) de la UNAM. Desde el primer contacto de labios, se liberan neurotransmisores como dopamina, oxitocina, serotonina y endorfinas, sustancias relacionadas con el placer y la felicidad.
Su alto contenido en probióticos hacen de este lácteo un aliado imprescindible para cuidar nuestra las bacterias del aparato digestivo. Más información: Soy médico y este es el kéfir probiótico del 'súper' en España que recomiendo a mis pacientes
Nuestro intestino alberga más de 100 millones de células nerviosas y es responsable de producir el 95% de la serotonina, un neurotransmisor relacionado con el bienestar. Recientemente, nueva evidencia ha resaltado la importancia de la microbiota intestinal —un grupo de billones y billones de bacterias, virus, hongos y otros agentes microscópicos— para la salud del cuerpo y la mente.
Un ensayo clínico publicado en la revista científica Gut demostró que el ayuno intermitente en días alternos (ADA, por sus siglas en inglés) puede mejorar significativamente diversas funciones cognitivas —incluyendo la memoria, la atención sostenida y el control inhibitorio— en adultos con obesidad.