En mi anterior post «El síndrome del zombi» os hablaba de la distorsión de la realidad provocada por un mal funcionamiento de la parte de nuestro encéfalo asociada al procesamiento de las emociones. Las emociones ejercen una fuerza muy poderosa en el comportamiento humano y diversos investigadores, filósofos y psicólogos han propuesto a lo largo del tiempo diversas teorías para explicar el origen de las emociones humanas
El control directo que ejerce el Ministerio de Industria en la fijación de parte del recibo de la luz puede acabar llevando a España ante el Tribunal de Justicia de la UE. La Comisión Europea ya ha comunicado al Gobierno su amenaza de denunciar al país si sigue blindando su potestad de fijar el importe de los peajes eléctricos y no adopta medidas para evitarlo una vez que tome posesión el nuevo Ejecutivo. La normativa europea trata de evitar que los gobiernos hagan política con la manipulación del precio de la luz.
Otro estudio más que no encuentra correlación alguna entre emociones (en este caso, depresión) y cáncer. Las propuestas pseudocientíficas de la bioneuroemoción y similares han recibido una mala noticia: otro metanálisis (un estudio de decenas de estudios) ha vuelto a sugerir que no existe relación entre emociones negativas y cáncer. Es decir, que pensar positivamente no nos protege contra el cáncer.
Desde la neurociencia, la lujuria influye de forma intensa en nuestras emociones porque activa regiones del cerebro que están profundamente relacionadas con el placer, el impulso y la emoción. Una de las principales áreas implicadas es el sistema límbico, especialmente la amígdala, que procesa emociones como la excitación y el deseo. Cuando alguien experimenta lujuria, esta activación emocional puede ser tan potente que nubla el juicio racional y prioriza la gratificación sexual por encima de otros factores.
El objetivo del equipo científico es poner a prueba la Teoría de las Emociones Básicas, que sostiene desde la década de 1960 que las expresiones faciales de las emociones más primarias —alegría, tristeza, enfado, miedo, asco— tienen un origen biológico y son universales.
La experta en salud mental explicaba en su perfil de Instagram, donde acumula actualmente casi 14.000 seguidores, que las personas solemos confundir el significado de regulación emocional. ''En terapia veo más que nos cuesta aprender a sostener las emociones desagradables y no invalidarlas (como hace la mayor parte del entorno) porque estamos más centrados en conseguir estrategias o herramientas para que se nos pase. Lo malo es que no funciona así y nos tenemos que quedar un ratito con la emoción desagradable'', comenzaba diciendo la experta.
Uno de los libros más demoledores del año es 'La industria de la felicidad' (Malpaso), escrito por el economista y sociólogo William Davies. Trata de cómo la cultura contemporánea nos impone la obligación de ser felices, sea cual sea nuestra situación personal. En vez de identificar y atender necesidades sociales, los políticos y empresas emblemáticas de nuestra época (cada vez más indistinguibles) apelan a nuestras emociones, desde el botón de "me gusta" en Facebook hasta la promoción incesante del "pensamiento positivo" en sus mensajes.
“Lo que más me sorprende de las emociones es cómo no nos damos cuenta de que nosotros mismos las fabricamos”, cuenta Mario Alonso Puig, médico español, en ‘Entrevista’, de RT. ¿Qué es lo fundamental en el desarrollo de un ser humano? ¿Por qué un excelente cociente intelectual no garantiza el éxito en la vida? ¿Se puede recomponer lo que se ha dañado en los primeros 6 años de vida de una persona?
“Uno de los procesos más difíciles es darnos cuenta de que nuestros padres envejecen, de que esos pilares que antes eran independientes ahora nos necesitan, empiezan a perder la memoria, empiezan a depender de nosotros para poder ir a algún sitio. Y eso a nosotros como hijos nos lleva a movernos entre diferentes emociones, entre la tristeza y el enojo”, expresaba, divagando por el nivel de ambas emociones, alcanzando la autoculpabilidad.
La idea de que toda la humanidad, de manera innata, expresa sus emociones básicas con las mismas expresiones faciales, esta totalmente aceptada. Hoy, unos estudios capitaneados por investigadores españoles están desmontando la teoría. Llevan años conviviendo con habitantes de las islas Trobriand, en Papúa Nueva Guinea, y han demostrado que allí, la cara que nosotros identificamos con el miedo ellos la perciben como amenaza. Justo lo contrario.
Un estudio científico revela que la música en vivo estimula más la amígdala izquierda del cerebro que las grabaciones, intensificando las emociones debido a su naturaleza adaptativa y la conexión social entre intérprete y audiencia...
Enlisto acá los dibujos animados más tristes que podamos recordar. El cine animado nos regaló pesarosas historias que calaron muy hondo en nosotros. Y es que los dibujos animados también nos capturan en todo el abanico de emociones humanas que expresan. Bien, aquí les dejo esta lista que espero ir ampliando.
Un estudio realizado por investigadores de la Universidad Estatal de Ohio, publicado en la revista Psychological Science, encontró que el paracetamol (acetaminofén) no solo reduce el dolor, sino también la intensidad de las emociones positivas y negativas. Los participantes que tomaron paracetamol evaluaron los estímulos desagradables de manera menos negativa y los estímulos agradables de manera menos positiva, en comparación con los participantes que tomaron un placebo.