Este extraordinario prototipo japonés fue uno de esos pocos proyectos hechos más con el corazón que con la calculadora. Para la historia, el Dome Zero fue el vano intento de un pequeño equipo nipón de entrar en el mercado de deportivos de producción, sin embargo, esta apasionada iniciativa nacida realmente en los años sesenta fue la precursora de la que es sin ningún lugar a dudas uno de los centros tecnológicos más reputados de Japón en materia de automovilismo deportivo.
El BMW 507 es, sin ninguna duda, uno de los deportivos más hermosos fabricados, por lo que es difícil de entender que diseñadores industriales se atrevan a meterle mano con la intención de mejorar su elegante figura.Más dificil de entender es cuando el artista en cuestión no es un cualquiera, si no que se trata de Raymond Loewy, amigo y maestro de Albrecht Graf von Goertz, quién era el diseñador o
Glas 3000 V8 carroza con el diseño de Frua, presentado en distintas ferias del automóvil, incluyendo Frankfurt y París en 1967, el Salón de Ginebra en 1968 y, finalmente, Barcelona en el año 1969. El vehículo se presentó en distintos colores para mostrar su increíble diseño: Azul claro metalizado en París y rojo en Barcelona.