No es un accidente electoral: es una estrategia muy bien definida que convierte la frustración en votos contra los propios derechos. El avance de la ultraderecha en España no es una anomalía ni una rabieta pasajera. Es el resultado de una arquitectura política, mediática y económica construida durante décadas. Crece Vox en Aragón y Extremadura. El Partido Popular normaliza su agenda mientras finge sorpresa. Y el ruido se impone sobre cualquier análisis serio.
Asuntos Internos de la Ertzaintza ha dado carpetazo a la desaparición del test de drogas del hijo de un jefe policial, de la comisaría de Ondarroa. Pese a que hasta cinco pruebas se han esfumado sin dejar rastro, liquida el asunto al no poder señalar a ningún responsable.
La socialista Soraya García, exalcaldesa de Benaoján, desvelaba este jueves en La tertulia de mujeres de COPE MÁS Málaga que fue violada en 2007 por un hombre que pertenecía a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y que militó en Vox. La política compartía su testimonio durante un debate en el que se hablaba sobre acoso sexual en la política y el machismo. Según desvelaba, la agresión tuvo lugar poco antes de convertirse en edil. En concreto, en el período preelectoral previo a las elecciones municipales de 2007.
Que estemos hablando de un asunto como este en un contexto histórico en el cual el mundo está cambiando ante nuestros ojos, no deja de ser paradójico. Tenemos un sistema político corrupto, con unos dirigentes que no saben qué es trabajar, o responder ante sus actos, y una amoralidad y cinismo que no se veían desde hace 100 años. Pero bueno, nuestros protagonistas, Pedro Sanchez y Carlos Puigdemont, no dejan de ser supervivientes profesionales a los que habían dado por cadáveres políticos muchas veces, pero como la mierda, siempre acaban saliendo a flote por deméritos propios y ajenos. De…
El Gobierno de Rajoy abrió la puerta al ‘lawfare’ al eliminar en 2015 el precepto legal que declaraba la responsabilidad directa de los magistrados. con la importante modificación legal de hace nueve años, la responsabilidad civil directa de jueces y magistrados, que se suprime, pasa a ser sustituida por la impunidad
"Si los crímenes del franquismo quedaron impunes, ¿por qué la clase dominante iba a temer montar estructuras fraudulentas?", dice el portavoz de ERC en el Congreso"A medida que han ido consolidando la idea que la Transición ha sido modélica, ha habido más seguridad para montar una cultura de corrupción""Un ejemplo un poco bestia: ¿por qué en Alemania la democracia es fuerte? Porque los nietos....
Martín Villa nunca ha tenido que responder ante la Justicia para esclarecer si fue responsable o no, tal y como dicen las víctimas, de los sucesos de Vitoria del 3 de marzo de 1976, en los que cinco obreros fueron asesinados.
Cuando una persona se siente intocable en el ejercicio de un poder que afecta al resto de la población, esa persona puede convertirse en alguien muy peligroso. La fuerza para corromper que viene innata en el ese poder, sumado a la indefectible facilidad para que quienes lo poseen no sean juzgados, ha conjugado a lo largo de la historia una pequeña clase de seres luminosos que se creen por encima de los mortales, cuyos problemas no les afectan y, por ende, les traen sin cuidado.
En 1999, Rigoberta Menchú―premio Nobel de la Paz― presentó cargos de tortura, genocidio, detención ilegal y terrorismo de Estado contra el Presidente de Guatemala Ríos Montt. Bajo su gobierno, miles de personas fueron masacradas. En sus asesinatos se apoyó en grupos paramilitares.
Los tres partidos tumban la propuesta de Unidos Podemos, ERC, PNV y Grupo Mixto, e impulsada por CEAQUA, para modificar la Ley de Amnistía y que no sea aplicable a los crímenes cometidos por el franquismo durante la Guerra Civil y la dictadura.
El 8 de julio de 1978, las Fuerzas de Seguridad del Estado, con Martín Villa como ministro de Interior, dispararon contra una multitud en la Plaza de Toros de Pamplona. Hubo un joven asesinado y 150 heridos. Los datos de lo ocurrido siguen siendo escondidos por el Estado.
España parece tener, tiene, una repugnante permisividad con el fascismo. A la vista de todos, sin ningún complejo, sin ningún temor a ser coartada. ¿Por qué?. Los fascismos fueron expulsados y castigados. En España no. Están en el fondo de la putrefacción de las instituciones. Nunca se dirimieron responsabilidades. Y buena parte las familias del franquismo siguen siendo puntales de la España actual.
El presidente en el exilio Carles Puigdemont ha dejado en evidencia un empresario catalán ultra que ha ofrecido 100.000 euros a quien “lo detenga” . También lamentó que las amenazas “permanentes” que recibe no tengan más consecuencias. “Gente que amenaza de cometer un delito y sabe que no le pasará nada porque lo hace por España”. Según explica Alerta Digital , “el estratega” es Gerard Bellalta, que dice tener contactos internacionales y un plan de acción “hecho a conciencia” para expulsar Puigdemont de Bélgica y entregarlo a las autoridades