La Comisión Europea ha replicado este lunes a España y Portugal que todavía no se ha adoptado una decisión formal sobre la propuesta ibérica para poner un techo máximo al precio del gas natural para la generación de electricidad, sino que solamente ha emitido una valoración preliminar del borrador que ha recibido por parte de los gobiernos de ambos gobiernos.
Argelia ha vuelto a ser, por segundo mes consecutivo, el principal suministrador de gas natural a España, con el 27,3% del total de la cobertura de la demanda en febrero, por delante de Estados Unidos (25,4%) y de Rusia (16,9%).
Las autoridades argelinas van a comunicar este jueves al ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, que aceptan incrementar el bombeo de gas El país magrebí subirá el bombeo diario a 32 millones de m3 a través del Medgaz, casi el máximo que permite el tubo
Rusia sigue aumentando sus envíos de gas a España. Cabe recordar que España es el tercer mayor importador de gas natural licuado (GNL) procedente de Rusia en los seis primeros meses de esta guerra, tras Francia y Bélgica. Según el centro de Investigación sobre Energía y Aire Limpio (CREA en sus siglas en inglés) España compró por valor de 750 millones de euros durante julio y agosto y le situaron a la cabeza por delante de Francia y China.
El gas estadounidense copa el 35% de las importaciones de España en enero, frente al 25% de las compras a Argelia, según los últimos datos de Enagás. España recibe por barco ya el 70% de todo el gas que compra | Hasta el cierre de gasoducto del Magreb, a finales de octubre, las importaciones de gas por tubo y con metaneros se repartían a partes iguales.
El presidente de la compañía nacional argelina Sonatrach, Toufik Hakkar, anunció este viernes que su país, principal proveedor de gas para España, no descarta revisar los precios del gas a su "cliente español" mientras que mantendrá la misma tarifa para el resto de países. "Argelia ha decidido mantener, para todos sus clientes, los precios de contratos relativamente adecuados. Sin embargo, no excluye recalcular los precios con nuestro cliente español",
En el marco de esta nueva orgía del paneuropeísmo provocado por la agresión de Rusia a Ucrania, España se ha venido arriba asumiendo como propios cuantos mandatos le vienen proponiendo o imponiendo –nunca están claros los límites–, Bruselas y la OTAN. Nuestro país no corría el riesgo de quedarse sin el gas ruso, pero, para no ser menos que los demás, acaba de cegar con torpe mano diplomática el suministro de gas argelino
En plena crisis energética, la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Transición Ecológica y para el Reto Demográfico, Teresa Ribera, ha confirmado este jueves que Argelia, a través de su empresa estatal Sonatrach, tiene la intención de subir los precios del gas a España aunque ha confiado en que dicho incremento sea "moderado".
La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, ha advertido a Argelia de que si corta el suministro de gas a España, nuestro país acudirá a los tribunales y a mecanismos de arbitraje internacional.
Argelia ha decidido mantener los precios de gas a todos sus clientes menos a España tras el bandazo del Gobierno en la cuestión del Sáhara. El presidente del gigante energético argelino Sonatrach, Tewfik Hakkar, ha declarado a la agencia oficial de su país que al único cliente al que no confirma un mantenimiento de precios en la actual crisis internacional es a España.
España quiere convertirse en el gran 'hub' de Europa en lo referente a gas. La desproporcionada infraestructura de España pronto se convertirá en una amenaza estratégica, ya que la demanda de GNL podría alcanzar su punto álgido en 2025. Las plantas apenas han tenido una utilización del 35% de su capacidad este año. Expertos dan por hecho que la capacidad de importación llegará a los 406.000 millones de metros cúbicos. La capacidad de Europa sería tres veces superior a su demanda prevista para finales de década. Hay cuatro nuevas plantas en marc
España irá retirando progresivamente las rebajas fiscales en materia energética que aprobó el año pasado para aliviar las facturas de luz, gas y combustibles. Así se lo ha comunicado el Ejecutivo a Bruselas en el documento del Programa de Estabilidad 2023 publicado este viernes.
Las empresas reciben 700 millones al año por mantener abiertas centrales que apenas se usan pese al exceso de capacidad instalada. Bruselas investiga los mecanismos de apoyo que también existen en otros países, aunque sin la opacidad de España.