La cara pública de nuestro ejército es el Secretario de Defensa Lloyd Austin. Incompetente y corrupto es como mejor se le describe. Es un político desvergonzado que se sirve a sí mismo, un antiguo general de cuatro estrellas que ahora va a trabajar vestido de traje. El Secretario de Defensa Austin fue humillado recientemente en la escena mundial por el Partido Comunista Chino. Buscó una reunión en un foro anual de seguridad en Singapur con su homólogo chino Li Shangfu, el nuevo ministro de Defensa de China.
Elon Musk es el CEO de Tesla, el cual se había distinguido por sacar diferentes trucos de la manga para salvar a su compañía en diferentes situaciones. Algunas, muy comprometidas que dieron lugar a importantes crisis. Lo que no esperaba es que su Tesla Cybertruck, el buque insignia de la firma, le iba a dar tantos quebraderos de cabeza poco tiempo después. Y es que todo indica que la suerte se le ha acabado, tanto al propio Elon Musk, como a Tesla.
“Si quieres, puedes”. La frase suena poderosa, optimista, casi irrefutable. Es el tipo de lema que aparece en camisetas de gimnasio, agendas escolares y vídeos virales en TikTok. Se repite como un mantra luminoso que promete que la vida está al alcance de quien se esfuerza lo suficiente. Pero ¿y si no es verdad? ¿Y si ese tipo de mensajes, lejos de empoderar, están hundiendo a muchas personas?
‘Juzgado de guardia’ es la última secuela televisiva de un clásico que se cancela por sus bajas audiencias. Y no es una excepción para estos experimentos: cuando vuelve un título legendario, lo normal es fracasar. Sólo hace falta echar un vistazo a la cartelera cinematográfica para constatar que vivimos en la era de las secuelas, las precuelas y los reinicios, también llamados reboots. Un fenómeno motivado por la nostalgia y la búsqueda de marcas reconocibles que aseguren resultados en taquilla y que no se limita al cine.
Desert Warrior, respaldada y financiada por Arabia Saudí como una especie de respuesta moderna a Lawrence de Arabia, se estrenó este fin de semana en 1.010 salas de Norteamérica con una recaudación inicial de tan solo 472.111 dólares. Eso supone una media por sala (PTA) de unos asombrosamente bajos 467 dólares.