El Gobierno en funciones ha renovado el ducado que el dictador Francisco Franco concedió a José Antonio Primo de Rivera a título póstumo. "La sucesión en el título de Duque de Primo de Rivera, con Grandeza de España, ha sido solicitada por don Fernando María Primo de Rivera y Oriol, por fallecimiento de su padre, don Miguel Primo de Rivera y Urquijo [sobrino del fundador de la Falange]", reza la nota del Ministerio de Justicia publicada en el Boletín Oficial del Estado.
La duquesa Roja, Isabel Álvarez de Toledo, quiso que su hija, Pilar de Gregorio, tuviese el ducado de Fernandina, que llevaba 150 años en desuso. Después de una costosa rehabilitación y de haberlo usado durante 19 años, el Tribunal Supremo lo revocó y anuló por el cambio de criterio del actual duque de Medina Sidonia y de su hijo, Alonso, que podían haberse encaprichado por cualquiera de los otros 22 títulos que tenía en desuso la familia y que se han perdido, sin embargo, se empeñaron en el de Fernandina.
En 1456, el duque de Milán estableció el Ospedale Maggiore dedicado a cuidar a los pobres y enfermos de la ciudad. La admisión se basaba en la falta de ingresos, no en la afiliación religiosa. Durante 60 años contó con su propio sistema para la disposición de los fallecidos. Más de 300 años después, las decenas de miles de cuerpos en la cripta proporcionan a los científicos un extraordinario registro de la población pobre en el Milán del siglo XVII, un período y una comunidad sobre lo que sabíamos hasta ahora sorprendentemente poco.