Estamos ante lo que podría ser la lavadora de dinero más cara y perversa de la historia de nuestra democracia, pagada, qué ironía, con el bolsillo de los contribuyentes. La hipótesis que manejan los "investigadores" es tan sencilla que asusta: parece que hemos estado sosteniendo el blanqueo de capitales de la corrupción venezolana.
Estamos ante lo que podría ser la lavadora de dinero más cara y perversa de la historia de nuestra democracia, pagada, qué ironía, con el bolsillo de los contribuyentes. La hipótesis que manejan los "investigadores" es tan sencilla que asusta: parece que hemos estado sosteniendo el blanqueo de capitales de la corrupción venezolana.
Hasta ahí he podido leer.