@rogero @Rob_Ben_Gebler La traición de la izquierda a sus valores, la traición recurrente a la clase trabajadora, no es un fenómeno unicamente español, es global. En EEUU la desigualdad crece cada día, hay un problema importante de gente viviendo en condiciones infrahumanas en plena calle. En Canadá el gilipollas de Trudeau pasa de llamar 'una minoría de frikis' a los camioneros. a activar el estado de emergencia en dos semanas (para no tener que sentarse a negociar con ellos). En Francia el auge de los chalecos amarillos se debe a un retroceso de derechos y libertades. La Unión Europea es un estamento supranacional que puentea y se salta las legislaciones nacionales, con lo cual se puede afirmar abiertamente que la UE es un organismo antidemocrático.
Lo que más repugnante me parece , es que la izquierda se apunte a la moda de la 'cultura de la cancelación'....es decir, que se pueda silenciar y acabar con la carrera de alguien en internet, se le denigre, se le borre su reputación en un santiamén. (Sin que haya un juez de por medio). O que a la ciudadanía se le tutele sobre lo que puede leer o no puede leer.
Lo que más repugnante me parece , es que la izquierda se apunte a la moda de la 'cultura de la cancelación'....es decir, que se pueda silenciar y acabar con la carrera de alguien en internet, se le denigre, se le borre su reputación en un santiamén. (Sin que haya un juez de por medio). O que a la ciudadanía se le tutele sobre lo que puede leer o no puede leer.


Yo también he derivado como el amigo Héctor: de formar parte de club de haters de Federico, Pedro Jota, Marhuenda, Campmany, de comprar todos los días Público, a no poder tragar a Nacho Escolar, al Público de Ana Pardo de Vera, y no tragar a ninguno de los partidos de izquierda.
Y no, no me parece que sea una solución (para recuperar mi voto) que estos políticos o estas organizaciones de izquierdas actuales abandonen su predominio de las políticas de género e identitarias y vuelvan a tomar partido por la defensa de las causas de las personas desfavorecidas y humildes.
Para mí, toda esta gente me ha decepcionado completamente: no me fiaré ya nunca más de Nacho Escolar, o de Irene Montero, o de Ana Pardo de Vera, o los youtubers como Cuellilargo, etc. Simplemente, traicionaron sus principios y los pueden volver a traicionar una y mil veces