Por un lado, puedes echar una partidica al "final fight" de media hora. Te subirá la dopamina y esas cosas que imagino que no son muy buenas, pero también trabajas cosas como los reflejos y la coordinación. Acabas y te echas otra partida, o te vas a hacer tus cosas. Según prefieras.
Por otro lado, tienes todos estos videojuegos "paga para ganar" cuyos equipos de diseño tienen a psicólogos hackeándote la mente para tenerte ahí enganchado lo más posible ("engagement" lo llaman), que en mi opinión no distan mucho de una máquina tragaperras o el bingo.
Por un lado, puedes echar una partidica al "final fight" de media hora. Te subirá la dopamina y esas cosas que imagino que no son muy buenas, pero también trabajas cosas como los reflejos y la coordinación. Acabas y te echas otra partida, o te vas a hacer tus cosas. Según prefieras.
Por otro lado, tienes todos estos videojuegos "paga para ganar" cuyos equipos de diseño tienen a psicólogos hackeándote la mente para tenerte ahí enganchado lo más posible ("engagement" lo llaman), que en mi opinión no distan mucho de una máquina tragaperras o el bingo.