#21 vale, pero entonces pasaria que esa ley afectaria a todas las sectas que cubran a las señoras por las mismas razones. Por mi estupendo que las monjitas se quiten los hábitos y las judias sus pelucas
#22 ¿En serio te vas a sacar una falacia de falsa equivalencia como si fueses un podemita? ¿De verdad te tengo que explicar a estas alturas la diferencia? Macho, que no eres un podemita, ni un adolescente descerebrado.
Una monja es una empleada, se viste así por trabajo. Porque ha decidido dedicar su vida a eso.
Una puta mora que se pone el trapo es una cualquiera, no se lo pone porque esté trabajando de algo que le requiera llevarlo. Se lo pone para dejar claro que ella está sometida a su religión, y a su marido, y después,a todas las leyes y costumbres del país.
Una forma de hacer proselitismo de un cáncer.
#23 para convencernos tendrías que poner fuentes del Coran que sean explícitas sobre las razones de las moras para ponerse los pañuelitos. Fíjate que en el cristianismo si están esas razones, por escrito, y en bastantes ocasiones. Si no quieres leer mi artículo, las tienes en el canon neotestamentario (¡que yo te tenga que descubrir la religión cristiana a estas alturas!). Y, por Tutatis, dejemos de ser tan paternalistas con las moras, no son menos libres que las monjitas.
#24 No es ser paternalismo es un "te adaptas, o largo", porque hacen proselitismo de una religión que es un cáncer. Es una actitud que dice "no me voy a integrar, me meo en vuestras costumbres y os voy a hacer tragar con las mías".
#25 bueno, no serán tanto sus costumbres cuando la religión que tenemos aquí es más explícita y clara sobre cubrir cabezas de las mujeres, y quién está subordinada a quien.
0k 14
Hemos deshabilitado la autenticación con Facebook. Si entras a Mediatize con una cuenta de Facebook, lee esto.
Una monja es una empleada, se viste así por trabajo. Porque ha decidido dedicar su vida a eso.
Una puta mora que se pone el trapo es una cualquiera, no se lo pone porque esté trabajando de algo que le requiera llevarlo. Se lo pone para dejar claro que ella está sometida a su religión, y a su marido, y después,a todas las leyes y costumbres del país.
Una forma de hacer proselitismo de un cáncer.