Aristóteles estaba equivocado: en el ser humano, la emoción va por delante de la razón, y ese es el motivo por el que ocurre lo ocurre. Creía que la razón dominaba el ser humano, y la refutación de eso es que gente muy "formada y educada" fue la que ejecutó la "solución final" de Heydrich. En resumen, era un idealista que no estaba con los pies en el suelo.
Gente que nos divide en colorines
Aprovechan el sesgo de grupo del ser humano para conseguir su fin. ¿Y cuál es su fin?
gente que te dice lo que quieres oir para que les votes, y que no harán absolutamente nada de lo prometido porque X, el archienemigo, némesis, o lo que surja, no les deja, y te sigue pidiendo el voto para que lo consigan.
Su fin es ganar elecciones. Los partidos políticos de una partitocracia están diseñados para ganar elecciones. Si no ganas no sirves, por lo tanto, hay que ganar. Y la forma para conseguirlo ha ido evolucionando hasta hoy, donde el sistema no da para más porque se basa en la polarización extrema (por eso del sesgo de grupo) de cada facción, lo que puede (suele) desembocar en conflictos bélicos. Ya se está viendo.
Otro tema está en que todas las democracias liberales del mundo están "apadrinadas" por EEUU, y por tanto hacen lo que EEUU les dice que tienen que hacer, provocando que los que forman los partidos se sientan libres de hacer lo que les de la gana porque no se deben a la gente que les vota, se deben a los que les mandan desde "arriba". De ahí el aumento de la corrupción y la sensación que dan los líderes de estos partidos de no saber qué está pasando "abajo": mientras hagan bien su "trabajo", reciben una buena "recompensa" y "sobreviven" (más abajo explico esto del liderazgo).
Así que si la calidad de la democracia depende de la calidad de los ciudadanos con derecho a voto
Lo que vote la gente no depende de lo educado que se esté, depende de cómo le han conseguido convencer (mediante el sesgo de grupo) de la pertenencia a un colorín u otro. No depende de la razón, depende de la emoción. Ahí es donde nos equivocamos reiteradamente a la hora de evaluar estos temas.
Hasta que no entendamos que el cerebro animal domina al cerebro de la razón, no podremos analizar estos temas de forma realmente efectiva. Los que saben cómo funciona, lo aprovechan.
También hay que tener en cuenta, que dependiendo de la inteligencia de cada individuo, hay gente que es líder y otra que, al no llegar al nivel suficiente para ser líder, se convierte en acólito. Y esto no es por estupidez, es por supervivencia: para que el líder me dé de comer o no me mate, me subyugo a él, hago todo lo que dice y así sobrevivo... y además me aprovecho de todo lo que el líder me da por hacer bien el trabajo que me encargue, etc. Un ejemplo claro de todo esto son prácticamente todos los partidos políticos de la UE y organismos políticos internacionales (líderes y demás), siendo uno de los más arrastrados el tal Rutte.
Recomiendo encarecidamente leer a Quevedo o a Cervantes, porque en su literatura se encuentran muchas de las explicaciones al comportamiento humano que la mayoría de filósofos no han conseguido encontrar nunca, porque siempre lo intentan hacer desde el idealismo, no desde la realidad, la realidad humana.
#3 Amén. Y añado: el idealismo alemán tiene buena parte de la culpa de que la mayoría de filósofos (y por qué no, psicólogos) de nuestros días no consigan dar con la explicación sobre el comportamiento humano.
#4 Cuando llega la "ilustración", se entierra todo lo escrito y analizado de/por la cultura hispana, y Francia, Alemania e Inglaterra deciden escribir desde cero su propio concepto del mundo partiendo del idealismo kantiano y hegeliano. Y así estamos como estamos.
#5 Para entender de donde vienen Kant y Hegel, hay que leer a Descartes y sus ideas fantabulosas.
Bubu le preguntó un día al gran gurú, el Oso Yogi: Yogi, ¿cual es la diferencia entre la teoría y la práctica? Y Yogi le respondió: Bubu, en teoría, no hay diferencia entre la teoría y la práctica, pero en la práctica, la hay. Ese es el resumen de todo lo malo que hay en el "cogito, ergo sum", y en todo lo que vino después.
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Gente que nos divide en colorines
Aprovechan el sesgo de grupo del ser humano para conseguir su fin. ¿Y cuál es su fin?
gente que te dice lo que quieres oir para que les votes, y que no harán absolutamente nada de lo prometido porque X, el archienemigo, némesis, o lo que surja, no les deja, y te sigue pidiendo el voto para que lo consigan.
Su fin es ganar elecciones. Los partidos políticos de una partitocracia están diseñados para ganar elecciones. Si no ganas no sirves, por lo tanto, hay que ganar. Y la forma para conseguirlo ha ido evolucionando hasta hoy, donde el sistema no da para más porque se basa en la polarización extrema (por eso del sesgo de grupo) de cada facción, lo que puede (suele) desembocar en conflictos bélicos. Ya se está viendo.
Otro tema está en que todas las democracias liberales del mundo están "apadrinadas" por EEUU, y por tanto hacen lo que EEUU les dice que tienen que hacer, provocando que los que forman los partidos se sientan libres de hacer lo que les de la gana porque no se deben a la gente que les vota, se deben a los que les mandan desde "arriba". De ahí el aumento de la corrupción y la sensación que dan los líderes de estos partidos de no saber qué está pasando "abajo": mientras hagan bien su "trabajo", reciben una buena "recompensa" y "sobreviven" (más abajo explico esto del liderazgo).
Así que si la calidad de la democracia depende de la calidad de los ciudadanos con derecho a voto
Lo que vote la gente no depende de lo educado que se esté, depende de cómo le han conseguido convencer (mediante el sesgo de grupo) de la pertenencia a un colorín u otro. No depende de la razón, depende de la emoción. Ahí es donde nos equivocamos reiteradamente a la hora de evaluar estos temas.
Hasta que no entendamos que el cerebro animal domina al cerebro de la razón, no podremos analizar estos temas de forma realmente efectiva. Los que saben cómo funciona, lo aprovechan.
También hay que tener en cuenta, que dependiendo de la inteligencia de cada individuo, hay gente que es líder y otra que, al no llegar al nivel suficiente para ser líder, se convierte en acólito. Y esto no es por estupidez, es por supervivencia: para que el líder me dé de comer o no me mate, me subyugo a él, hago todo lo que dice y así sobrevivo... y además me aprovecho de todo lo que el líder me da por hacer bien el trabajo que me encargue, etc. Un ejemplo claro de todo esto son prácticamente todos los partidos políticos de la UE y organismos políticos internacionales (líderes y demás), siendo uno de los más arrastrados el tal Rutte.
Recomiendo encarecidamente leer a Quevedo o a Cervantes, porque en su literatura se encuentran muchas de las explicaciones al comportamiento humano que la mayoría de filósofos no han conseguido encontrar nunca, porque siempre lo intentan hacer desde el idealismo, no desde la realidad, la realidad humana.
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Bubu le preguntó un día al gran gurú, el Oso Yogi: Yogi, ¿cual es la diferencia entre la teoría y la práctica? Y Yogi le respondió: Bubu, en teoría, no hay diferencia entre la teoría y la práctica, pero en la práctica, la hay. Ese es el resumen de todo lo malo que hay en el "cogito, ergo sum", y en todo lo que vino después.