La decisión marca un cambio radical respecto a años recientes, cuando varios presidentes habían reconocido formalmente ambas festividades. Docenas de ciudades y estados de EE. UU., incluyendo Los Ángeles, Seattle y Filadelfia, celebran ahora el Día de los Pueblos Indígenas para honrar la resiliencia indígena y reconocer la violencia de la colonización...
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