Me contaba un dominicano pobre como una rata que él en su país era clase media. Que se consideraba pobre quien a las cinco de la tarde todavía no había desayunado. Mételo en una cárcel española con tres comidas al día, entretenimiento con talleres, salón con televisión, gimnasio e incluso piscina. Y el resto del día haciendo el vago ( cosa que por cierto se les da muy bien a los dominicanos). El puto paraíso. Cuando salga de la cárcel pesa el tio 20 kilos más