#3#5#6#7 hablando de gorilas, añoro el tiempo en el que la gente ilustrada se desplazaba en litera con su vinito y su racimo de uvas, arrullados junto a su esclava nubia, y delante un fornido gorila iba despejando al populacho con el chasquido de su látigo. Este falso campechanismo, la mitificación de la humildad o más bien de la vulgaridad y la ignorancia, en el que todo el mundo tiene que ir por la calle con pantalones vaqueros y camiseta, accesible a cualquier cafre, empieza a ser muy cargante.
Sabe la gente que eso antaño era ropa de trabajo?
Y el Ndongo no se queda atrás tampoco.