Como si no hubiese desiertos o zonas despejadas en España, para ponerse a arrancar olivos. Entre las subvenciones de Europa, cuotas lecheras, cierre de minas, etc, van a destruir completamente el sector primario español. El secundario, la industria, ya está más que finiquitado. Y unido a la inmigración magrebí, van a convertirnos en un país africano en dos décadas.
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