#8 dos situaciones, para entender el contexto y la ideología subyacente: en una tenemos a dioses en cueros que enseñan orgullosos sus minipililas rodeados de turistas sobrecogidos por sus esculturas, en otro a un señor que es constantemente humillado por su minipilila en una peli porno. Juro que hay un pequeño género de eso y que no llegué a esos vídeos buscando algo concreto... ehem. El caso es que en una situación tenemos minipililas empoderadas, y en otra minipililas humilladas. Pero las minipililas son las mismas minipililas en los dos casos. Aun así yo creo que todos, independientemente del tamaño de nuestras pollas, preferiríamos que se popularizara la presentación de minipililas empoderadas en cuerpos divinos (porque igual nosotros tenemos un pollón, pero nuestro hijo nos sale micropénico). Y, desde luego, hay libertad para disfrutar de cualquier presentación, enfoque o relato por humillante que sea, pero quizá no sería lo más conveniente a nuestro sexo que se popularizara esa versión porno. Igual pasa con otras muchas cosas, por ejemplo en cirugía estética, al arco de una bonita nariz romana lo llaman "joroba", para jorobarte y que te operes de un problema inexistente en sus clínicas. La alopecia se presenta como una enfermedad o como mínimo como un problema, en vez de hablar de sus ventajas, para que vayas a ponerte pelos en Turquía... Y así con miles de cosas que dependen de la ideología y el contexto y que, según convenga a los intereses y gustos de los ideólogos o sea de todos nosotros, pues potenciamos o denostamos.
#9 Te voto positivo por el microrrelato ninipénico que te has marcado
No obstante, creo que tú mismo caes en tu propia trampa denotando las influencias que la sociedad marca en ti mismo, cuando en realidad, es lo último a lo que debe sucumbir un individuo.
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No obstante, creo que tú mismo caes en tu propia trampa denotando las influencias que la sociedad marca en ti mismo, cuando en realidad, es lo último a lo que debe sucumbir un individuo.