Las cifras son terribles. Este año se han registrado un total de 1/3 de llegadas con respecto al año anterior, pero la cifra de muertos es muy superior. Con estos números en la mano, y viendo cómo el asunto de la llegada de refugiados ha ido perdiendo peso mediático y político, la única conclusión que se me ocurre es que parece ser preferible que se mueran antes de que lleguen a territorio europeo.