No se me ocurre nada mejor para los madrileños que deje de gobernar esa pandilla de mafiosos. Esa comunidad es una auténtica cloaca nauseabunda de corrupción salvaje que haría vomitar a cualquier ser mínimamente honrado.
Cristina Cifuentes es la cara amable que apuntala esa alfombra que, con la ayuda de los Cunyat's, mantiene todo aquel infame contubernio a la sombra.
Cristina Cifuentes es la cara amable que apuntala esa alfombra que, con la ayuda de los Cunyat's, mantiene todo aquel infame contubernio a la sombra.
Ahora ya lo ha conseguido pero con el pacto a la naranja firmado tambien estuvo haciendo todo lo posible para conseguirlo