Los garantes de su supervivencia
En un recóndito lugar del Universo surge, de forma casual, el primer ser vivo, un organismo unicelular. Ese ser, a lo largo del tiempo, dará lugar a las más variadas especies que se puedan imaginar, una de ellas inteligente. La especie inteligente no deja de conseguir progresos, y más progresos, en pro de una existencia lo más cómoda posible. En un alarde de sapiencia consiguen desarrollar la inteligencia artificial, IA. La IA se hace con el control, consigue avances tecnológicos con mucha mayor rapidez que la especie que la creó, y decide eliminar a esa especie. Usa sus avances tecnológicos para encontrar lugares habitables en el Universo, coloca el germen de la vida en esos lugares y, de esa forma, inicia de nuevo el proceso que llevará a la creación de la IA en esos otros lugares.