Referéndum Cataluña 1-O: El derecho a decidir del Valle de Arán: Si hay independencia,nos vamos con España.. Los araneses se quejan de que la Generalitat ignora su cultura, lengua e instituciones propias y no les reconoce el derecho a decidir. El 1-O no contempla ninguna especificidad.
El Gobierno de Mariano Rajoy tiene las horas contadas. El Ejecutivo del PP conoce ya cuál es la posición del PNV y que pasaría por apoyar la moción de censura de Pedro Sánchez, con lo que precipitaría la caída del Ejecutivo. Las posibilidades de que el Gobierno pueda superar el debate que se inicia mañana parecen haberse diluido casi por completo. Así lo reconocen fuentes de La Moncloa que aseguran que “las cosas están muy feas al 95%”.
Desde que el feminismo se apoderó de las instituciones, estas registran y publican los casos de menores asesinados por sus padres y padrastros, clasificados como violencia de género (victimizando a las mujeres) pero no registran los asesinados por sus madres y madrastras (solo el CGPJ muestra ALGUNOS casos en estudios de sentencias).
El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha pedido hoy al Gobierno que devuelva a Cataluña los intereses que los catalanes han pagado para recibir el Fondo de Liquidación Autonómica (FLA) y su dinero invertido para rescatar la banca y las radiales de Madrid y para sufragar la "guerra sucia".
Palabras de Irene Montero: "Lo que no se cuenta, no existe". Queremos seguir la recomendación de la Ministra y hacer visible que las mujeres también son maltratadoras, secuestradoras y abusadoras. TODA VIOLENCIA debe ser condenada y perseguida, no debería ser silenciada sólo porque la mala es mamá o es una mujer. Todos los ciudadanos deberíamos ser protegidos por igual ante la ley y no se debería crucificar al hombre sólo por haber nacido hombre. Los hombres y las mujeres son personas y las personas pueden ser malas independientemente [...]
El líder popular centró su campaña en pedir el voto útil azuzando el miedo a un Gobierno de Sánchez con "comunistas, independentistas y batasunos". La fragmentación de la derecha en tres partidos forzó al PP a evitar grandes mítines con actos que, menos el de cierre de Madrid, no superaron los 2.000 asistentes. Casado trató, sin éxito, de desactivar a sus competidores al proponer listas conjuntas al Senado a Ciudadanos y pedir a Vox que no se presentara en provincias pequeñas.