Europa sería un posible mundo habitable no solo en su interior, sino también en superficie, cuando la radiación solar aumente lo suficiente. Al igual que les ocurre a todas las demás estrellas, la vida de nuestro sol tiene una “fecha de caducidad”, entendiéndose este último término en sentido figurado. En aproximadamente cinco mil millones de años, se agotará el hidrógeno que hay en su núcleo, comenzará a inflamarse hasta transformarse en una gigante roja y posteriormente expulsará sus capas más externas para acabar sus últimos días.
En las profundidades de una cueva atravesada por un arroyo de aguas humeantes y tóxicas en la frontera entre Albania y Grecia, los científicos han hecho un impactante descubrimiento de vida en la más absoluta oscuridad. No se trata de unas pocas arañas aisladas, sino de una metrópolis vibrante
La Academia Sueca destacó que los hallazgos de Mary E. Brunkon, Fred Ramsdell y Shimon Sakaguchi han sido decisivos para comprender cómo funciona el sistema inmunológico.