La presencia de la tecnología a veces puede sentirse agobiante, pues avanza a un paso tan rápido que en ocasiones se siente irreal. Aun así, no dejamos de sorprendernos del mundo de posibilidades que, por ejemplo, las Inteligencias Artificiales (IA) han traído a nuestras vidas.
Hoy en día, nuestros avances supuestamente revolucionarios en inteligencia artificial son, de hecho, motivo tanto de preocupación como de optimismo. Optimismo porque la inteligencia es el medio por el que resolvemos los problemas. Preocupación porque tememos que la variedad más popular y de moda de la Inteligencia Artificial -el aprendizaje automático- degrade nuestra ciencia y envilezca nuestra ética al incorporar a nuestra tecnología una concepción fundamentalmente errónea del lenguaje y del conocimiento.
El pasado 6 de junio la NASA llevó el cohete SLS por segunda vez a la plataforma de lanzamiento para volver a intentar cargarlo de propelentes antes de su primera misión con destino a la Luna. Es un ensayo conocido como Wet Dress Rehearsal en el que se siguen todos los pasos que se darían en un lanzamiento real, pero parándolo 10 segundos antes del despegue.
El Finis Terrae III es el nuevo superordenador del Centro de Supercomputación de Galicia (CESGA), CSIC Xunta, que aplicará su capacidad de computación para realizar predicciones del tiempo meteorológico, evaluaciones genómicas y para monitorizar la evolución epidemiológica del Sars-CoV-2, el coronavirus causante de la pandemia de covid-19.
Los AirPods Pro 2, lanzados hace un año, ahora también son audífonos de grado clínico. Los expertos coinciden en señalar, con cautela, que es un lanzamiento que puede ayudar a solventar los principales problemas de estos dispositivos. El producto que consiguió ese efecto ‘wow’ en los círculos y mentideros especializados fue uno lanzado hace un año: los AirPods Pro de segunda generación. La compañía anunció que, a través de una actualización, estos cascos iban a recibir nuevas capacidades, como, por ejemplo, la de poder rechazar o aceptar.......
Los agentes de seguridad tuvieron que detener al robot dada su agresividad. Un incidente inesperado en el Festival de Primavera de China ha encendido las alarmas sobre los riesgos del uso de la inteligencia artificial en espacios públicos. Durante las celebraciones, un robot humanoide controlado por IA, inicialmente programado para tareas de seguridad, perdió el control y embistió violentamente contra los asistentes que se encontraban en la primera fila del evento.
Se trata de Alejandro Núñez Vicente. Comenzó como un proyecto universitario, cuando por aquel entonces tenía 21 años. Sin embargo, fue nominado a los Crystal Cabin Awards de 2021 el diseño se convirtió en una oleada de atención.
Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) participan en el proyecto SynBio4Flav, que desarrolla una tecnología de producción de flavonoides y otras sustancias naturales de gran complejidad utilizando comunidades microbianas como biofactorías.