España liderará finalmente la organización de esta competición y será el país con más sedes, un total de diez, frente a las tres de Portugal y las cuatro o cinco de Marruecos. La presencia de Argentina, Uruguay y Paraguay, donde se celebrarán tres partidos de la competición, tiene como objetivo conmemorar el centenario de la Copa del Mundo, cuya primera edición se celebró en 1930 en Uruguay
Mientras que la FIFA facturó 7.500 millones de dólares por el pasado Mundial de Qatar masculino, apenas alcanzó los 570 millones por la edición femenina de Australia.
El conflicto entre la selección española femenina de fútbol y la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) parece haber llegado a un punto de inflexión después de que ambas partes, junto con el Consejo Superior de Deportes (CSD) del Gobierno, llegaran a una serie de acuerdos.
Jennifer Hermoso no está en la lista de las 23 jugadoras que conformarán la selección de España para enfrentarse ante Suecia y Suiza durante sus próximos partidos, aunque sí fueron incluidas 20 jugadoras que firmaron una carta en la que se niegan a participar en los dos encuentros.
La decisión de la Federación no varía y el momento de dar la lista se acerca. Las internacionales que firmaron el documento de renuncia no han enviado las peticiones hechas por parte de los dirigentes federativos y todo hace indicar que la primera lista de Montse Tomé va a ser sin las que fueron campeonas del mundo con la excepción de Athenea y de Sheila García a la que una lesión dejó fuera del Mundial.
La investigación contra los jugadores canteranos se abrió luego de que una madre, junto con su hija de 16 años, denunciaran que videos de carácter sexual fueron grabados y luego circulados sin su consentimiento. El comunicado también decía que la hija mantenía una relación consensuada con uno de los jugadores.
Conversamos con Catalina Coll sobre el escándalo que involucra a Luis Rubiales y su compañera de equipo Jenni Hermoso, pero también sobre el desepeño de la selección española en el Mundial Femenino 2023.
El balón que llevó a Maradona a lo más alto del Olimpo en el partido ante Inglaterra en el Mundial de 1986, será subastado por valor que se estima supere los tres millones de dólares. El esférico se encuentra en poder de Ali Bin Nasser, el árbitro que dirigió aquel encuentro en el que Argentina se impuso a Inglaterra por 2-1. Esta pelota fue la que se usó en todo el partido y finalmente quedó en manos del juez principal que hoy ha decidido subastarla.
El deporte del fútbol está acabado porque no puede sostener de sí mismo que sea nada más que una máquina extractora de dinero que da igual de dónde provenga y cómo se consiga, siempre que sea legal. Y tan legal es llevarse una comisión millonaria, sugerir que el rey emérito puede ayudar porque entre comisionistas todo vale o lapidar y decapitar a seres humanos. Sí, aquí es legal ser comisionista. Allí es legal que el Estado apedree hasta la muerte a seres humanos. ¿Qué puede haber de malo en cruzar esas dos legalidades? (...)
Triste imagen la que se vio en el Benito Villamarín tras el gol olímpico de Fekir. Un sujeto lanzó una barra de plástico al campo que impactó en la cabeza de Jordán.