Aunque se suele decir, y en realidad es la norma, que los orangutanes son principalmente vegetarianos, en ocasiones se dan otro tipo de festines más carnívoros. Un estudio demuestra con fotos y un video cómo un orangután de Borneo (Pongo pygmaeus) devoró a uno de los animales más simpáticos del planeta: el loris perezoso. El trabajo se ha publicado recientemente en la revista Primates, y los autores describen su observación realizada en 2017 en la Estación de Investigación de Orangután de Tuanan en la región de Kapuas de Kalimantan Central,
Hay una fuente de emisiones de gases de efecto invernadero del que a nadie le gusta hablar, y son los pedos de las vacas. En un día una sola vaca puede llenar una bolsa de 200 litros de gas metano, un gas de efecto invernadero que es 30 veces más dañino que el dióxido de carbono (CO2). Y en todo el mundo hay al menos 1.500 millones de vacas. La industria de la carne produce el 15 por ciento de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.
La visulalización de las fuentes de agua potable en el mundo a través de los Puntos de Interés de Open Street Map sirve como ejemplo para otras búsquedas. Un principio fundamental de la Geografía es la búsqueda de patrones espaciales y temporales, de los cuales dejamos huellas en muchas fuentes de datos que en la actualidad están disponibles. En estos días de temperaturas muy altas puede ser útil saber dónde se encuentran, por ejemplo, las fuentes públicas de agua potable.
El pasado mes de julio el iceberg conocido como A68 se desprendió de la plataforma Larsen C. No mucho tiempo después la ESA detectó que el iceberg A68A —de 5.800 km² de superficie, el tamaño de la provincia de Alicante— había iniciado su deriva hacia mar abierto.
Algunas de las zonas muertas más grandes del mundo están en el Mar Báltico, donde existen áreas de aguas que no tienen oxígeno y provocan que animales marinos no puedan sobrevivir. Los investigadores apuntan a la contaminación inducida por el hombre como principal impulsor de la reciente pérdida de oxígeno en las aguas costeras de la región.
Un grupo de investigadores de la Universidad de Glasgow, Escocia, han desarrollado un nuevo tipo de batería que tiene la peculiaridad de almacenar la energía en un líquido, y que cuenta con un gran potencial para el uso en aplicaciones como las energías renovables.
La sostenibilidad es uno de los principales reclamos de esta nueva sociedad, no solo con el medio ambiente sino que este término que se ha colado dentro del lenguaje inmobiliario y está en pleno auge. Crece la demanda de energías renovables y sobre todo es el consumidor quién prefiere colocar en su casa elementos que se las proporcionen. Los más conocidos son las placas solares, pero los avances en este campo nos dan muchas nuevas alternativas.
El Consejo de Ministros ha aprobado, a propuesta del Ministerio para la Transición Ecológica, dos planes, con un importe conjunto de 60 millones de euros, que se destinarán a favorecer la movilidad sostenible
Actualmente la arena y la grava son los materiales más extraidos del mundo, por encima de los combustibles fósiles y la biomasa. Cada día se extraen millones de toneladas de arena de los fondos de lagos, ríos y mares con una única función: construir carreteras, rascacielos, vidrio, electrodomésticos e islas y playas artificiales.
Tomar un café de cápsulas monodosis quizás no tenga esa cremosidad del clásico espresso, ni el toque bohemio de las viejas cafeteras italianas. Pero es cómodo, rápido, y la amplia variedad de sabores y tostados hacen que los más sibaritas puedan cambiar de gusto cada día. Estas pequeñas cápsulas, sin embargo, tienen un problema: sus materiales no son biodegradables. Cada cápsula de seis gramos de café requiere otros tres gramos de envoltorio, que en su mayoría son aluminio y plástico que no se recicla, o que se tira en el contenedor equivocado.
O cómo un microbiólogo/a puede contribuir a mejorar el planeta. Cada vez somos más gente y más torpes en administrar el único planeta en el que, de momento, podemos vivir: pérdida de biodiversidad, cambio climático (a pesar de lo que diga Donald, me refiero a Trump, no al pato, por supuesto), desertificación, escasez de agua potable, hambrunas, pobreza, refugiados, guerras y conflictos, tráficos de personas, problemas de acceso a la salud, … Si seguimos a este ritmo, esto es un caos.
El último informe de la FAO sobre el estado mundial de la pesca alerta de la cantidad de pescado que se desperdicia tras su captura, en un contexto en el que además el 33% de las especies de peces comerciales están sobreexplotadas.